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Un juego diferente.
 
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 La habitación del carrusel (Privado)

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Verner
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MensajeTema: La habitación del carrusel (Privado)   Dom Jun 08, 2008 3:34 am

Era un trabajo dificil verse en la necesidad de rastrear algo que practicamente poseia un aroma tan sutil. Todo ser viviente poseia un aroma mas o menos permanente en cada objeto o espacio con que tenía contacto, pero aquel rastro era bastante fragil a comparación, como el fantasma de una criatura fantasma. Un poco de un aroma natural muy escaso con un rastro de su esencia que no podía oler, sino sentir. Era dificil seguirle y por ello había sido sujeto a un sin fin de obstaculos sensoriales para volver a encontrar su rastro sin ser demasiado evidente. Desde aquella reunion tan masiva de los ansiados juguetes de Gemini, no podía arriesgarse a verse descubierto en su mas humilde necesidad de volver a ella.

Era una irregularidad, pues el lobo no terminaba de aceptarla como parte de su ansiada manada, pero le era bastante tolerante. Presentía que la necesidad de buscarla nacía del resentimiento del lobo al haber revelado al Diamante su debilidad a la luna nueva de cada mes, pero tampoco podía asegurar que fuese ella, era lo que había necesitado saber desde hacía mucho tiempo y se negaba a cuestionar. El humano era capaz de personar, pero el lobo mostraba su molestia al sentirse amenazado por aquello que había dejado pasar. Eso era lo que el buscaba a tan pocas horas de pasada la luna llena. Sus brazos aun conservaban un sencillo vendaje que cubría las heridas tan proximas a cerrarse sobre la zona de sus muñecas, esas heridas que provocaba a si mismo hasta por el solo hecho de ser una costumbre ante una insoportable ansiedad.

Finalmente le encontraba, una linea de olores de poco tiempo de existencia que lo guiaba hasta las habitaciones. Seguramente ella había regresado a descansar despues de alguna cacería. Hubiera deseado encontrar su rastro con tanta facilidad en luna nueva, cuando el lobo estuviese dormido. Hacía lo posible por contenerlo mientras se acercaban a la puerta correspondiente donde el aroma era mucho mas nitido y caracteristico.

-Lylia...-Susurra al observar aquella barrera de fina madera tallada, preguntandose si sería capaz de mirarle sin que el lobo le atacara. Si, debía lograrlo, deseaba observar de nuevo aquellos ojos ambar y sentir la fría o tibia piel de sus pequeñas manos. El humano le extrañaba y estaba tentado a pensar que tal vez su maldicion comenzaba a volverse tolerante en su presencia.
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Lylia
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MensajeTema: Re: La habitación del carrusel (Privado)   Dom Jun 08, 2008 6:03 am

Había vuelto de su caza hacia realmente poco, satisfecha por la presa que había conseguido, aun saboreaba el ametalado de la sangre en su paladar y el tibio líquido vital corría por los túneles marchitos en su interior, reconfortándola, haciéndola un poco más cálida y liberándola por unas noches de sus ansias.

Ahora mismo yacía sentada en un mullido sillón de terciopelo carmesí, con su trajecito de apariencia delicada y sus manitas que sostenían a Khilo, frente a su grande y magestuoso carrusel negro el cual brindaba una música muy siniestra y espectral pero también infantil que sonaba al compas del girar parsimonioso de negros corceles infernales con ojos como de demonios que sueñan... hecho solo para recrear a su niña, que a diferencia de otros infantes 'normales', consideraba su carrusel era solo para mirar, raras veces lo había tocado y mucho menos montado.

Mientras escuchaba aquella melodía que su preciado carrusel componía, su mente estaba perdida dentro de ella misma, así había estado desde que tuvo que decirle a Sergei la debilidad de Verner, Khilo estaba agitado... siempre se agitaba al saber a Lylia así, y ella a la vez intentaba comunicarse con él.

Khilo, sabes lo que tengo, sabes lo que me sucede cuando estoy con Verner. Pero no me lo quieres decir.

Y Khilo no respondía, lo cierto era que Lylia no sabía perfectamente que el podía sentir todos y cada uno de los sentimientos que ella debía sentir, y eso no debía saberlo todavía. La realidad era que nadie sabía perfectamente que la relación que Lylia tenía con su Khilo era más compleja de lo que ella misma sabía.

En eso... escucho un susurro entre el sonido de su carrusel, venia de la puerta, había calor del otro lado y sabía perfectamente a quien pertenecía esa voz y ese calor, era Verner, Khilo movió su cabeza lentamente y ese movimiento fue imitado por Lylia, quien poso su mirada ámbar en aquel madero. Se levanto delicadamente del sillón y camino hacia la puerta mientras su carrusel seguía girando, el siempre funcionaba en presencia de su niña. Extendió su mano y halo el picaporte para abrir lentamente la puerta, la melodía de su carrusel parecía dar la bienvenida a aquella negra habitación. Lylia se encontró directamente con los hermosos ojos de Verner y luego de unos escasos dos segundos de un estremecimiento que no demostró finalmente de sus pequeños labiecitos pudo escucharse una delicada voz.

"Verner... me has... encontrado. Por favor, pasa"
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Verner
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MensajeTema: Re: La habitación del carrusel (Privado)   Dom Jun 08, 2008 6:35 am

Que extraña y sobrecogedora musica provenía de aquella habitación, terminando de abstraerlo al momento en que la puerta se abría delante de sus ojos descubriendo la pequeña e inocente figura que había disfrutado de aquel espectaculo privado de irregulares melodias en la comodidad de su espacio personal, en ese terreno impregnado de su esencia. Llevaba consigo ese extraño muñeco que tantas veces le daba la impresión de otro ser vivo, de un ente diferente y dependiente de su pequeña doncella, al cual aun no se atrevía a tocar pero ante la seguridad de luna llena se atrevía a mirarlo fijamente sin sentirse intimidado o inquieto.

Era extraño para él acceder por vez primera a una habitación que no fuera la propia y que estuviera decorada en un estilo tan propio de su dueña, principalmente por la presencia de aquel extraño carrusel que si bien no causaba aberración dentro de él, resultaba bastante interesante. El lobo en su interior se mostraba renuente a permanecer dentro de aquella habitación, pero la desición estaba tomada, había pasado el umbral de la puerta de madera al haber sido cerrada por si mismo en un acto de caballerosidad y retirarse no solo afectaba su orgullo, sino también su impetu lupino y su necesidad humana tan basica de compañía. Para el humano observar a la jovencita sana y salva nuevamente, mostrando aquella expresion fría e inocente que él sabía decifrar a duras penas, solo provocaba el incipiente nerviosismo oculto en sus acciones repentinas y la comtinua necesidad de abrazarle. Pero siempre debía asegurarse de no estar jugando al azar cerca de ella, y por el momento, el contacto bien podía evitarse para calmar el instinto.

-Gracias por dejarme pasar. Tuve algunos problemas para seguirte, pero la paciencia ha funcionado.-Verner le sonreía con amabilidad, gesto que a menudo parecía ocultar a la vista general de las personas.- Me da gusto haber podido encontrarte despues de tanto tiempo, luces tan bella como te recuerdo la noche del baile.-Verner siempre usaba un extraño tono cariñoso al dedicarle algun cumplido, con un toque de cariño, nerviosismo y diversión. Su murada viaja desde Lylia hasta su entorno despues de un momento, echando otro vistazo con calma.

-Me gusta tu habitación, Lylia. Y ese carrusel...-Verner señala dicho objeto con un ademan de su mano, sin moverse de su lugar cerca de la puerta.- Es el más extraño que he visto. Pero es muy elegante, es, diferente... Jamás había visto algo como eso. Debió ser una de tus pertenencias de tu otra vida, me supongo...
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MensajeTema: Re: La habitación del carrusel (Privado)   Dom Jun 08, 2008 7:28 pm

Si, ella sabia que a muchos sus juguetes no eran agradables o daban malas impresiones, pero ella realmente lo veia como eso... su juguete, en el fondo guardaba siempre la inocencia de su niñez y necesitaba entretenerse con juguetes que no se rompieran, pudierancuidarla medianamente y fueran eternos como ella... he alli la peculiaridad de las cosas que le rodean. Quedo cerca el escuchandolo y observandolo, se preguntaba cuando volverian a encontrarse despues de esa noche de fiesta... y luego de escucharlo se ruborizo por sus palabras, ese extraño efecto... el siempre conseguia ese extraño efecto en ella.

""Gracias Verner, me haces sentir especial, es bueno saber que siempre podras encontrarme este donde este"

Sususrro para luego notar que su carrusel le llamaba la atencion, giro un momento para mirar hacia donde señalo y luego volvio a sus ojos dispuesta a explicar lo que a nadie habia explicado, ¿seria esa la manera que encontraba de liberarse un poco de la... culpa?. Llevo una de sus manita a la de el, tomandola para acercarse al espeluznante juguete, y ya cerca no le solto.

"Mi carrusel, si, es de mis pertenencias de mi anterior hogar, antes de este tenia uno blanco que perdi, pero el vampiro que me cuido me dio este cuando pase a vivir con el. Lo cierto es que me calma, justo cuando aparezco en su campo visual el toca la musica que quiero escuchar... el esta... vivo"

Luego de eso el juguete cambio a una melodia mas lenta y dulce pero con ese aire de misterio. Ella volteo hacia los hermosos ojos de Verner y ladeo un poco su cabecita, con lo que sus orejitas de conejo se movieron tambien, en alguna parte de ella su intinto latente sentia un poco de rechazo, pero a la vez otra parte de ella sentia ganas de estar mas cerca de el, de sentir su piel, su calidez, para Lylia verlo a salvo luego de la informacion que tuvo que darle al Ace le aliviaba.
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MensajeTema: Re: La habitación del carrusel (Privado)   Dom Jun 08, 2008 9:34 pm

-Trato de imaginarlo de otro color. Pero sigo pensando que siendo como lo veo, es bastante bonito. Además, esa clase de tonos siempre amanzan un poco a mi lado licantropo, al menos eso he sentido...-Pero Verner decía la verdad sin estar realmente conciente.

Los tonos suaves de naturaleza grave solían aplacar poco a poco su instinto de casa, como si en su cerebro actuara a manera de estimulo inhibidor. Ni siquiera recordaba haberse exaltado cuando Lylia le tomaba de la mano para conducirlo hasta dicho carrusel. Su piel era tibia, seguramente tenía poco tiempo de haberse alimentado, y ese aroma a sangre tan sutil en su persona parecía seducirlo al grado de volver al lobo un poco más tolerante de la situación. Verner toma con un poco más de firmeza la mano de la pequeña entrelazando sus dedos, sintiendo un leve cosquilleo en la boca del estomago al hacerlo. Cuanto le había extrañado desde su momento al salir de los pasadizos y la grandiosa danza en el salon principal. A quien engañaba, por más que lo negara era capaz de sentir aprecio por la pequeña vampiresa, solo bastaba su presencia para volverlo al debil corazón humano.

-Es un buen gesto por parte de Gemini al haberlo traido contigo, al igual que a tu pequeño Khilo. A veces me sorprende como sus acciones toman forma de engañosa amabilidad.-Verner parecía distraido al observar el continuo movimiento del carrusel, absorto en un mar de tonos componiendo una misteriosa melodía.- Ese vampiro del que hablas... debió tenerte mucho aprecio también, yo jamás había escuchado de esta clase de obsequios de los padres o tutores a sus protegidos. Bueno, tal vez en cuentos de hadas... Y el hecho de que tenga vida propia lo hace aun más irreal. De verdad, parece sacado de un cuento de hadas. En ese caso, serías como una pequeña princesa, Lylia.-Verner le observa con una sonrisa calma de aparente diversión, acariciando con su mano libre la mejilla de la jovencita.
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MensajeTema: Re: La habitación del carrusel (Privado)   Lun Jun 09, 2008 11:09 am

Ella tambien logro estremecerse al sentir sus dedos entrelazarse de ese modo, comenzaba a acostumbrarse a esa eztraña sensacion que la envolvia cada vez que el se le acercaba, la miraba profundamente, le decia palabras hermosas o sencillamente la tocaba con afecto. Extrañamente y a pesar de lo que habia pasado en ese sitio estar alli le agradaba, si no hubiese llegado aqui no habia conocido a Verner, si pudiera volver atras... volveria a pedir su deseo.

Las palabras de el la hicieron pensar, realmente ¿por que habia traido el señor su Khilo y su carrusel? quizas porque Khilo jamas se separaria de ella y porque sin su carrusel tal vez no podria dormir. No queria pensar que tal vez el señor tuviera planes para ella.

"Si es extraño que los haya traido conmigo, no habia pensado en eso... y tampoco quiero pensarlo"

Le dijo mirandolo a los ojos con un brillo en sus ojos ambar, pero tras sus siguientes palabras sus ojos se apagaron, opacandose mientras los entrecerro siguiendo el movimiento de la caricia en su mejilla.

"No creo que me haya apreciado tanto, tal vez como su adorno si, pero era precisamente eso lo que me oscurecia, me trato siempre como un algo y no como un alguien"

Decidio no enturbiar ese momento y sacar un mejor provecho del tiempo juntos, la tristeza no era precisamente algo que ella pudiera sentir... ni quisiera provocar. Asi que alzo su mirada de nuevo hacia el, perdiendose entre sus ojos grices y acercandose a sus labios susurro unas pequeñas palabras en un tono suave con matiz sensual.

"Tal vez... lo que la princesa encerrada necesitaba para tener un genuino cuento de hadas... era un principe"
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MensajeTema: Re: La habitación del carrusel (Privado)   Lun Jun 09, 2008 8:29 pm

-Un principe...-Repite Verner como si pensara en aquella palabra, cuando realmente no lo hacía, todos sus sentidos estaban puestos en ella y en ese ambiente tan digno de su persona, hermoso.

Observó sus ojos ambar un momento, sintiendo una ligera punzada de arrepentimiento ante sus palabras ¿Que podía hacer para remediar el curso de sus acciones? Tal vez... hacerselo olvidar un momento. Además, que tono tan estremecedor había salido de sus labios, siempre era ese matiz en sus tonos que le devolvían a la realidad de su naturaleza, y le daban la pauta para tratarle, como una pequeña doncella o como la hermosa dama que era ocultamente, una vampiresa. Sus siguientes palabran abandonaron un poco el sentido un tanto bromista que solía tomar, tomando una sensación casi poetica y lijeramente seductora, reaccionando instintivamente a ese acercamiento.

-Me atrevo a suponer que piensas que soy el principe de tu cuento de hadas ¿O me equivoco? De acuerdo, accederé con honor a salvarte de momento de este breve espacio de penosa nostalgia.-Verner baja de nivel lo suficiente para que uno de sus brazos elevara las pequeñas piernas de Lylia al tiempo que le sostenía firmemente por la espalda, cargando su cuerpo con extraña facilidad y amabilidad hasta posarlo en la suave superficie de uno de los sillones de la habitación. Se posiciona de frente a ella al sentarse en su sitio, justo antes de tomar las manos de Lylia entre las suyas tan solo por el placer de sentirle cerca, su corazón humano clamaba por ese contacto. Verner siguió observandole con aquella expresión tan calmada propia de él y una sonrisa nacida solo para que Lylia pudiera verle.

-El principe en cuestion, de todas las historias describe las hazañas y peligros que ha de tomar para llegar a su objetivo, para acudir al llamado de la doncella que da sentido a cada uno de sus sacrificios. Digamos entonces que en un cuento de hadas en un Teatro en el infierno, un malvado dueño de una gran mansión, mantenía encerrada a una pequeña doncella cuyo corazón...-Verner acerca su oido al pecho de Lylia.- no latia...-Verner regresa a su sitio dispuesto a seguir de aquella forma calma de contar su pequeño cuento.- Ella tenía un conejo, un honorable guardian que mantenia las vivas emociones de la pequeña doncella ante cuantro hombres poderosos, enviados por el dueño de ese Teatro de horrores. Y cuando las noches se hicieron eternas cada día de su vida, un lobo solitario ayuda a la doncella a encontrar el camino de regreso, quedando maravillado con las preciosas facciones de su inocente persona, y encantado con los gestos tan propios de una princesa de ensueño.-Verner le describía muy de cerca a su rostro, en un tono bajo para que solo ella pudiera escucharle.- Pero que caso más extraño, por que los lobos son peligro para una doncella, y las doncellas necesitan un principe azul que les salve. Entonces ella decide nombrar al lobo su principe, y el lobo parecía encantado de fingir, por que un solo beso de ella valía todos sus tormentos, y el corazón de ella comenzaba a latir con el ansiado ritmo de una emoción nueva... fin...

Y en un acto de inocente atrevimiento, sus labios buscaron de nueva cuenta el dulce contacto con los ajenos en el bello rostro de Lylia, rozando su piel con delicadeza antes de atreverse a volverlo un beso más profundo, incitandole en el mutismo a base de leves caricias a dedicarle el mismo ansiado gesto. Cuanto había extrañado la tibieza de su palida piel y el aliento embriagador de la sangre y la esencia propia de su persona, incluso despues de sentir semejante roce el lobo mismo le pedía continuar. Ni siquiera había notado que bajo su camisa una de sus heridas se abría lentamente producto de la posición que había tomado, ni siquiera prestaba atención a su propio dolor cuando esperaba hacer olvidar a Lylia el suyo.
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MensajeTema: Re: La habitación del carrusel (Privado)   Mar Jun 10, 2008 5:29 am

"Asi es... un principe de ojos como un mar gris infinito"

Susurro luego de escuchar sus primeras frases, estremeciendose por ese tono seductor de sus palabras, la cercania de sus cuerpos y los labios tentadores rozando los de ella suavemente. Sintio como el le cargo y ella poso una de sus manitas por la nuca de el, Verner olia a sangre que habia manado y estaba todo herido, y es que esa noche habia sido luna llena... de momento pensaba que era muy peligroso estar cerca de el en ese momento, pero, de alguna extraña manera sentia seguridad. Verner la sento en el sofa y el se sento realmente cerca para comenzar a contarle su historia de cuento de hadas en el Teatro del infierno, ella se perdio en sus hermosas palabras reconstruyendo de una manera fantasiosa su estadia y su primer encuentro en aquellos pasadisos. Terminada la historia... habia quedado sin palabras, sin aliento, su piel se habia erizado y solo queria tenerlo mas cerca, poder transmitirle eso que sentia por el.

Asi sello sus labios suavemente para que pasara a ser un beso apasionado en el que probaba de nuevo ese delicioso sabor que tenian los labios opuestos, sus mejillas pasaron al comun carmesi y sus ojitos ambar se cerraron. Su respiracion parecio volverse un poco mas agitada y una de sus manitas solto a Khilo abajo en el piso para comenzar a acariciarle suavemente el pecho a Verner y desabotonar uno de los botones de su camisa... ni siquiera lo penso, solo lo hizo, estar junto a el, cada momento era especial, no lo podia negar. Y claro que habia conseguido alejarla de aquellos pensamientos tristes.... y de todos los demas, en su mente solo estaban ellos dos solos en la tenue oscuridad, que solo era aplacada por la luz de algunas velas.


Última edición por Lylia el Mar Jun 10, 2008 3:56 pm, editado 1 vez
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MensajeTema: Re: La habitación del carrusel (Privado)   Mar Jun 10, 2008 9:55 am

Poco a poco se le acababa el aliento, y se detestaba a si mismo cada vez que sentía llegar ese momento de detestable separación. Era increible como lograba abtraerse en el juego pasional de sus bocas y no sentir nada de aquello que sucedía en su propio cuerpo, contrario a lo que podía escuchar en cambio. La agitada respiración de ese pequeño cuerpo a su lado, la melodía que seguía llenando el ambiente con las misteriosas notas compuestas e incluso el descenso de Khilo hasta el suelo, y debía admitir que le había extrañado aquella acción. Se había preguntado la razón de ese gesto sin responderse hasta elmomento en que se había obligado a separarse en busca de aire. Le miraba, adoraba ese tono carmin en sus mejillas y no pudo resistirse a besarlas una vez más, un roce cariñoso en cada una de sus mejillas, percibiendo ese delicado calor extra sobre su palida piel.

Entonces cayó en la cuenta de su camisa abierta, permitiendo la vista de su torso tan esbelto, pero marcado con las heridas remanentes de la luna llena, donde una de ellas poco tenía de volverse a abrir y había manchado su camisa. El pequeño reloj de plata con el grabado de un fenix colgaba en su cuello, despues de haber sido liberado. La tersa y pequeña mano de Lylia aun conservaba su lugar tras aquella acción, y entonces comprendió de donde venían los leves estremecimientos de su cuerpo, y por que el lobo se había mostrado tan "manso". Un fuerte sonrojo invadía su rostro, jamás como humano se había sentido tan consciente en una situación similar y de paso, se avergonzaba de su mismo. Siempre había sentido pena de ese cuerpo desgastado. Recordó entonces su promesa, aquello no se trataba de él, sino de acceder a lo que su doncella deseara.

Volvió a sus labios en afan de buscar refugiarse en el juego incansable de sus labios, buscando la pequeña lengua ajena la cual acariciaba siempre que podía con parsimonia, colocando sus manos a cada lado del pequeño cuerpo de la vampiresa para acortar su distancia. No podía evitar agitarse por el simple roce de sus dedos aunque solo fuesen sobre su ropa, y tampoco era ajeno a su curiosidad. Pero deseaba conquistarle lentamente, para alargar su momento. Aun no estaba seguro de como actuar, aunque el lobo parecía indicarle sus acciones, él se negaba rotundamente, y finalmente se convence de rozar con sus dedos aquella pequeña parte de piel espuesta alrededor de su ombligo. Que sensación tan irresistible tocar aquella piel en su abdomen y percibir su piel ligeramente erizada bajo el tacto.
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MensajeTema: Re: La habitación del carrusel (Privado)   Mar Jun 10, 2008 6:19 pm

Cerro sus ojos al sentir los suaves labios besarle las mejillas y volvio a abrrirlos suavemente, su mirada se poso sobre el pecho de Verner... tan hermoso, una piel tersa que estaba marcada por su naturaleza. Volvio a los ojos grices frente a ella notandolo sonrojado, color que imitaron sus mejillas al momento, logrando acentuar el tono que ya tenia.

Sintio como de pronto sus labios se unian nuevamente y la lengua de Verner pedia la propia, la cual salio para unirse con la de el. Los ojos de Lylia pasaron a un ambar mas brillante y sus manos terminaron de abrir su camisa, el olor a sangre fresca inundaba el sitio. Ella acaricio su pecho suavemente, descubriendo con su tacto cada espacio de esa geografia, explorando con sus manos lo que sus ojos no veian... para luego pasar sus manitos sobre los hombros de el, posandolas delicadamente.

Su piel se erizo por el tacto en su vientre, esa piel tan sensible al contacto... se sentia tan bien. Y entre todo estaba siempre presente la sensacion de peligro latente mezclada con las ganas de entregarse por completo... era extraño, pero adictivo.
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MensajeTema: Re: La habitación del carrusel (Privado)   Mar Jun 10, 2008 8:23 pm

Un gruñido grave abandona su garganta, ahogado entre los besos que seguían compartiendo cuando Lylia lograba descubrir aquel torso cubierto de marcas y cubrirlo con las delicadas caricias de unas pequeñas manos curiosas. El humano era renuente a menudo a ser tocado de cualquier forma, pero el lobo, contrario a todo lo que hubiera esperado aquella noche de intensas sensaciones instintivas, comenzaba a aceptar la presencia de la hermosa vampiresa con que compartía ese momento, y parecía decidido a reclamarle aquella noche en que había cautivado todos sus sentidos. Verner gruñía despacio bajo cada caricia ajena como un gesto de disfrute, y sus ojos tomaban por momentos ese color ambar tan brillante y digno de su oculta naturaleza, pero Verner temía, por que sabía de sobra que en tales casos no resultaba un hombre muy amable. Finalmente un pacto se llevaba en el interior del muchacho, la guía al humano y el alivio del lobo, y sus ojos retomaron el imperante color ambar de luna llena.

Abandona sus labios poco a poco cesando a sus besos, decidido a reconocer ese pequeño cuerpo que admiraba en sus más finos detalles, pero a la manera en que su lobo le pedía, así marcó un sinuoso camino de besos desde su barbilla hasta bajar a la zona de su calido cuello, probando en pequeños mordiscos el sabor embriagante de su esencia el aroma de ese cuerpo inocente. Confiado de que Lylia pudiera sostenerse de sus hombros, o intentando que se afianzara más de su cuerpo parcialmente descubierto, sus manos buscan el delicioso calor oculto bajo las ropas, resistiendose a la tentación imperante de provocar el sonrojo bajo un lijero rasguño, ya habría tiempo de reclamarle debidamente despues de inducir a su doncella lo suficiente en su pequeño juego. Lylia podía sentir como las manos ajenas le recorrían con increible paciencia de momento, su abdomen perfecto bajo las prendas oscuras y sobre las mismas, en dirección a su pecho, describiendo sus formas tal si se tratara de moldearle al ejercer la justa presion para hacerse presente, pasando hasta su espalda donde le retuvo momentaneamente subiendo y bajando en un recorrido lijero. Sobre su cuello el lobo hacía gala del marcado instinto, rozando con sus colmillos aquellos puntos clave de extrema sensibilidad de su anatomia, reavivando su sonrojo con la humedad de sus labios, recorriendo sus hombros ligeramente descubiertos con una extraña mezcla de avidez, deseo y devoción propia de Verner hacia su preciosa doncella, descubriendo un nuevo sabor del cual creía dependería su cordura en mucho tiempo.
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MensajeTema: Re: La habitación del carrusel (Privado)   Miér Jun 11, 2008 7:37 am

Sus gruñidos le erizan la piel y el contacto con el se hace cada vez mas intenso... se da cuenta de su cambio, esta en luna llena y es normal, supone, sin embargo aquello no esta en su mente, no esta a la defensiva pues el lado que quiere atacarlo esta dormido, solo esta el que le quiere, si, le quiere. No sabe que le ha hecho para sentir lo que siente por el, se ha vuelto su debilidad y tambien su fortaleza.

Con sus ojos cerrados siente como el beso apasionado termina lentamente a pesar de que sus labios reclaman la ausencia de los opuestos y se estremence al notar como los labios de Verner llegan a su cuello, erizando su piel, drenando mas sangre a sus mejillas y haciendo que de sus labios entreabiertos salgan sonidos de placer, el placer que le causa tambien el recorrido minucioso que el hace a su cuerpo, como explorando cada centimetro de su piel en un roce sensual, mientras Lylia se entrega dichosa al deseo... lo desea y su instinto seductor de vampiresa esta latente en su interior.

Se afianza del cuello de Verner y este le recorre ahora uno de sus hombros con el deseo que ahora ha despertado en ella, Lylia acerca su rostro suavemente hasta el cuello de su querido Lupino y le lame suavemente, con aquella ternura mezclada con la sensualidad del momento, roza un poco sus colmillos pero solo para provocarle sensaciones... y luego recorre con su lengua la parte de su cuello hasta llegar al lobulo de su oreja, el cual apresa entre sus labios, lamientolo entre su agitada respitacion, le gustaba estar asi con el, su aroma, su esencia, su calor... su cuerpo... el, todo el provocaba en ella algo que nunca habia conocido...
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MensajeTema: Re: La habitación del carrusel (Privado)   Miér Jun 11, 2008 9:00 am

Le sentía, si, era esa esencia de la vampiresa adulta que incitaba al lobo en luna llena, el instinto oculto en ambos jovencitos de cazarse mutuamente y darse muerte... o para amarse con locura una noche de tregua bajo intensas caricias. Un gruñido diferente escapaba de los labios de Verner cuando Lylia tocaba su cuello, un sonido extasiado confundible con los suaves gemidos que el humano podía declamar a su doncella, cuando sus colmillos rozaban la piel tan sensible de su cuello, moría por dentro deseando sentirse penetrado por la agudeza de su forma. Era la forma en que entre su especie podían dominarse unos a otros y rendirse plena confianza, deseaba sentir su mordida y experimentar el extasis calmado cuando habían llegado a los pasadisos, aquella primera vez que compartían su sangre. El camino hacia su oido había sido tan tortuoso como sentirle jugar con sus labios y su aliento en dicho lugar, podía sentir esas pequeñas vibraciones que irradiablan una tremenda sensualidad para sus sentidos tan desarrollados.

Verner detuvo las caricias al cuerpo de Lylia por un asunto de verdadera importancia. Continuaba en el esmerado trato a la piel de sus hombros, del borde suave de su clavicula y una fracción de su pecho hasta donde los encajes permitían su trato, mientras retiraba con cuidado los encantadores zapatitos de su dama, y más tarde recorrer con las yemas de sus dedos sus piernitas de piel tibia, memorizando su textura hasta llegar al borde del adorable vestidito. El humano exijía al lobo respetar aquel delicado conjunto que no dejaba de gustarle jamás, que era parte de su dama. Así el lobo parecía contenido tan solo en el momento de liberar cada ajuste de las prendas de Lylia, percibiendo ese calor especial y escondido que probaba en el parsimonioso recorrer de sus dedos. Iba a tomarse el tiempo de despertar a la bella vampiresa en el cuerpo inocente de Lylia, ambos tenían esa cierta seguridad, una absoluta curiosidad. Verner libre de su camisa y Lylia a un solo paso de mostrar su delicado cuerpo, solo necesitaba un poderoso impulso para ambos.

Las manos del joven volvieron a su preciado lugar sobre el abdomen de su doncella, acariciandole lentamente y en acenso hasta perderse bajo la prenda de encaje apenas sujeta sobre el cuerpo que cubría, alcanzando su pecho en el cual tuvo especial dedicacion en recorrer con plena demostración de deseo y lujuria. Los ojos del lobo clamaban deseo y un amor profundo del corazón humano, pero un claro llamado al instinto de Lylia, que fue evidente al dejar su cuello libre al trato de su pequeña princesa mientras él volvía a los besos cerca de su oido.

-Muerdeme, por favor... quiero sentirte alimentandote de mi, Lylia...-Susurra a su oido y sus dedos se cierran reclamando la tersa y suave piel bajo los mismos, con anhelo. Lo necesitaba, necesitaba ese impulso de deseo tan propio de una enemiga que comenzaba a adorar sin remordimientos.
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MensajeTema: Re: La habitación del carrusel (Privado)   Miér Jun 11, 2008 6:28 pm

Se aferro acariciando los hombros de su lobo separando sus labios a solo milimetros de la ansiada piel tibia, solo rozandola con su aliento mientras el le despertaba suavemente recorriendo la piel de su hombro, de una pequeña parte de su pecho, la habia estremecido con aquello, sentirse tan dominada y tentada por el le agradaba. Lentamente sinto como sus pies quedaban desnudos a manos de Verner y como lentamente recorria sus blancas piernitas erizando su piel a medida que iba subiendo... y agitando un poco mas su respiracion al notar su vestido desabrochado, a poco de mostrar su inocente desnudez ante los ojos de Verner.

Nuevamente acerca sus labios a la piel del calido cuello frente a ella, dedicandole pequeñas y sensuales lamidas alli, justo donde sentia sangre correr en su interior. Mientras, el su lobo la recorria con deseo, reclamaba cada milimetro de su pequeño cuerpo y se lo hacia saber de esa manera tan irresistible, un pesado suspiro salio de sus labiecitos al erizarse por el contacto de unos dedos que rozaron uno de sus pezones y casi de inmediato los labios que volvieron a su propio cuello, los cuales de pronto dijeron algo... algo que exalto su pasion y su deseo, unas palabras que hicieron crecer sus colmillos y nublaron su mirada ambar envolviendola en una aun mas brillante.

"¿Que... te muerda...?"

Susurro en un suspiro mas bien para ella pues al momento cerro sus ojos intentando contener el exceso de deseo instintivo de dañarlo al que tanto temia, y rozando con sus pequeños labios aquel cuello... enterro profundamente sus colmillos hasta traspasar aquella arteria y comenzar a drenar su sangre hacia ella, llenando lentamente su interior de sangre tibia, de sangre del ser al que pertenecia lo que podia quedar de su corazon y de sus sentimientos, aquello que solo el ha podido lograr. Y ahora ella seria tan de el por fuera como por dentro.
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MensajeTema: Re: La habitación del carrusel (Privado)   Miér Jun 11, 2008 11:14 pm

El joven creía que no había experimentado semejante sensación de placer al recorrer ese pequeño cuerpo de adoraba, hasta no sentir su aliento erizando su piel y su pequeña y humeda lengua presionando sobre su flujo de sangre tan acelerado en aquel momento. Adoraba su tacto contra la sensible piel de su cuello, sintiendo su cuerpo tensarse de placer entre cada caricia donde el lobo respondía en un gruñido grave de suave tonalidad, haciendo vibrar su garganta y exhalar aire caliente sobre la piel que él mismo saboreaba, pero ninguna otra sensación antes descrita superaba aquella que estremeció su cuerpo entero al sentirse ultrajado por los pequeños colmillos de forma tan deseosa, conservando ese detalle de cuidado que e tenían el uno al otro. Podía sentir cada movimiento de su boca a traves de la piel humedecida con la sangre, dejandole una extraña sensación de extasis, una que no había sentido en los pasadisos dada su falta de energía para reaccionar. Pero la conocía, era esa excitación la que con frecuencia incitaba a los lobos a responder a la agresión, pero que era disfrutada viniendo de un compañero de juegos, de su adorable y peligrosa amante de esa noche, era evidente que Verner lo disfrutaba a pesar de sentir un dolor inevitable, era algo natural y su voz humana reaccionaba en forma de jadeos tras un estremecedor aullido que destilaba excitación.

Su cuerpo pronto llevó a Lylia a recostarse en la blanda superficie sin dejarle libre acceso a su alimento, sosteniendo su propio peso sobre sus piernas flexionadas y el antebrazo descansando sobre el sillon, bajo la tersa espalda parcialmente descubierta en la cual las caricias no cesaron. Su mano libre volvía a reclamar la piel de su pecho, en busca de comprobar un hecho que le había estremecido al probar la deliciosa exaltación de su doncella, la sensibilidad que sospechaba sobre sus delicados pezones que acaricio con curiosidad usando el tacto habil de sus dedos y el roce lento y marcado de la palma de su mano al decidirse por expandir sus caricias, no dejando olvidado un solo rincon de su cuerpo. Sentir su piel tan suave inhibia en cierto grado al lobo, pero deseaba incitar a Lylia a su limite, deseaba conocerle en cada rincon de su cuerpo y saber lo que a su doncella le gustara sentir. Deseaba incitar a Lylia a beber cuanto deseara de su sangre y permitirse la sensacion de deseo hacia él, el deseo mutuo y la confianza en el enemigo que los llevaba a poner en riesgo su existencia, por que podía quererle tan solo por mirar sus ojos como en la medida de desear que su cuerpo clamara por ella.

-Lylia, mi hermosa doncella... Toma cuanto desees de mi... lo que desees... Que yo deseo hacer lo mismo contigo...-Susurra en un tono audible y agravado, digno del instinto que se apoderaba de él, mientras aplicaba un ritmo mayor a las caricias sobre el torso perfecto e infantil que emitía ese calor tan enloquecedor, tan digno de ella y su figura, inocente y fragil de apariencia, tan solo de apariencia, la vampiresa destilaba la sensualidad caracteristica de su especie, de su experiencia, de su imperturbable actitud. Verner podía creerse perder en cada sensación que compartía con Lylia ¿que seguía más tarde? ¿Que importaba? Ella estaba ahí, con él.
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MensajeTema: Re: La habitación del carrusel (Privado)   Jue Jun 12, 2008 9:37 am

Lylia se sentia vibrar por la sensacion de la sangre tibia recorriendole, eso mezclado con el estremecedor aullido de Verner y sus jadeos hacian que cada centimetro de Lylia le deseara y exaltaba a su vampiresa adulta. Suavemente se fue sintiendo bajo el y su vestidito se abrio dejando partede su suave pecho y vientre a la vista mientres sus finas ropas se ondulaban a sus costados y espalda, su piel tomaba un color mas 'vivo' y un poco mas de calidez, y se erizaba con las caricias que su querido principe le impartia a su espalda, agitando su respiracion, pero consiguio gemidos de placer ahogados al acariciarle aquella zona sensible en su pecho, esa zona que causaba que el placer le recorriera como corriente por unos momentos... y luego sus palabras, un trago mas de su sangre era suficiente para ella, no queria lastimarlo y estaba calida ya.

Su sangre no tenia igual y alimentarse de el mientras era acariciada era una sensacion nueva y extraña... pero placentera, su cuerpo gritaba por sentirle. Saco lentamente sus colmillos del calido cuello de el y lamio las heridas como buscando remendar el daño hecho, se le habia quedado de costumbre sellar a las victimas de sus mordidas con eso, al principio era como una manera de pedir perdon por el daño intentando cerrar las heridas estimulando el cierre... pero en este momento era especial lo hizo sensualemnte tratando de provocarle, de insitarlo.

Luego de eso se separo de el solo un poco y sus cabellos blancos le rozaron las mejillas, lo miro a los ojos... ambos compartian ahora una fuerte mirada ambar propia de los instintos florecidos para el otro, sus mejillas tenian un fuerte sonrojo y su cuerpo desprendia el calor que desprendia el, se sentia llena de su vida y de su esencia. Entre sus labiecitos podian verse las puntas de sus pequeños colmillos, esos que acababan de traspasar la piel del lobo...

"Mi querido principe... ahora puedes tomar de mi lo que desees..."

Susurro Lylia en una voz mas adulta y sensual que la normal y acercando suavemente sus labios a los de el los acaricio con su lengua muy lentamente mientras una de sus manos paso a bajar la camisa de uno de los brazos de Verner. Ardia en deseo, el habia conseguido sacar su lado adulto, y ella estaba conociendo al lobo que rondaba.
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MensajeTema: Re: La habitación del carrusel (Privado)   Jue Jun 12, 2008 7:25 pm

Recordaba ese gesto de su dama desde el día en aquellos pasadisos, cuando esa caricia era sentida por el humano debil y al borde del letargo. Pero ahora era un precioso detonante para el lupino que disfrutaba de sobremanera las caricias a su cuello. Al sentirle separarse y cesar las acciones en su cuello, un lijero gruñido en protesta se dejó escuchar, cortado de forma definitiva y reemplazado por un jadeo poco usual al sentir la lengua ajena acariciar sus labios de forma tan seductora, y esa mirada tan intensa de un brillante color ambar, cargada de lujuria propia de la vampiresa en su papel. Sus labios atraparon la pequeña lengua con gusto, invitandola a un nuevo beso donde la suya requería con urgencia volver a sentir ese humedo contacto. Se dio la oportunidad de probar el sabor de su propia sangre al unirse en aquel beso tan urgente como eran sus acciones hasta ese momento, o como comenzaban a ser.

Notaba su pequeña mano intentando retirar de su cuerpo la molesta camisa, la cual él terminó de retirarse para ella, deseando sentir las caricias que reavivaran y calmaran el ardor de sus heridas. La manita de Lylia rozaba una cicatriz especial, una herida suturada apenas en relieve simulando la marca de una mordida, aquella que había condenado a Verner cuando solo era un bebé. Aquel roce tan leve hacía vibrar el cuerpo del lobo que era sumamente sensible a aquel recuerdo y a la zona en si. Pero no podía preocuparse por ello, Lylia se estremecía de manera deliciosa bajo otra acción por el momento más preciada. Sus manos estimulaban de forma insistente su pequeño torso sin desarrollar, sintiendose derretir bajo la tibieza de su cuerpo libre de prendas, era perfecto, y las reacciones provocadas al tocarle eran aun mejor. El beso dio fin nuevamente y con pesar, cuando el joven observó maravillado ese pequeño cuerpo que exploraba, que deseaba, que adoraba. Contrario a él, ninguna marca perturbaba su fragil constitución, era la más pura imagen de juventud e inocencia que extrañamente se encontraba radiante, con tenues zonas sonrojadas a causa de sus caricias. Un intenso sonrojo se apoderó del rostro de Verner cuando éste le observaba, cuando el humano era consciente de sus acciones a pesar de ceder su control. No lo dudó, sus atenciones pronto bajaron de nivel en ese pequeño cuerpo, cuando sus labios marcaron un camino de humedos besos hasta el pecho de Lylia.

Lylia pudo sentir el rozar de aquellos colmillos lupinos provocando su piel, remendando su "daño" bajo la tibia saliva de su lengua al recorrerle con tortuosa lentitud, dedicandole pequeños mordiscos a su palida piel y besandole en respuesta a sus preciados sentimientos, y su boca pronto se apropia de uno de aquellos sonrojados pezones que había atendido su mano. La caricia de su lengua les da una suave bienvenida antes de apropiarse poco a poco de la pequeña porción de piel caliente, torturandole una y otra vez con el rozar de sus dientes que remediaba en la calidez de su saliva. Su mano libre jugó en su vientre un largo momento, decidiendo viajar por su cintura, delineando una porción de sus piernitas, rodeando su figura hasta encontrar su intimidad. Siguió su exploración distraida mientras atendía el pecho de Lylia, cuando no supo resistirse a la deliciosa tentación de presionar de improviso, pero en una caricia lenta y cuidadosa, el pequeño clitoris de su amante tan preciosamente oculto.
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MensajeTema: Re: La habitación del carrusel (Privado)   Vie Jun 13, 2008 1:08 am

Sus labios se unieron en un cálido y pasional beso donde su amante podía sentir se esencia, el sabor de su propia sangre. El lobo conseguía gemidos ahogados entre el beso al estimular de esa manera el pecho de Lylia en ese lugar tan sensible mientras caricias ciegas recorrían la piel de las espalda cercana a los hombros de Verner, rozando con delicadeza sus heridas cicatrizadas y las otras un poco recientes... adoraba ese cuerpo, sus pequeños dedos se lo demostraban suavemente.

El cálido beso termino y como en un intento por retener sus ganas de besarlo de nuevo mordió su propio labio inferior. Le observo cuando el admiraba su cuerpo, ella vibraba de placer solo por él, por lo que le causaba en ella con cada una de sus caricias, sus propias mejillas crecieron en rubor cuando el tomo su pezón y ella cerro sus ojos ámbar brillantes, el rozar suave de su lengua y de sus cálidos labios, y casi al momento de sus dientes sobre esa delicada piel la estremecían, provocaban una intensa sensación de placer y lujuria que se iba acumulando en ella, jadeos cada vez más intensos se oían de sus labios entreabiertos y una de sus manitas acaricio sus cabellos negros mientras la otra se afianzaba de su hombro.

No dejaba de tener presente la mano que jugaba con la suave piel de su vientre desnudo, esa que bajo sensualmente por su frágil cuerpo rondando con parsimonia hasta llegar su cálida intimidad ya húmeda por aquellas atenciones y muy sensible al contacto. De momento su pezón recibía las caricias y atenciones que le hacían jadear de placer... hasta que aquel dedo presiono su pequeño clítoris y un corrientoso le erizo la piel provocando olas en ella acompañadas de un gemido suave en voz infantil que suplicaba... aquello la estaba volviendo loca, llegaría pronto a su límite.

"¡ahhh! ahmmm... ahhhh..."
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MensajeTema: Re: La habitación del carrusel (Privado)   Vie Jun 13, 2008 7:18 am

El cuerpo de Verner aumentaba de temperatura cada segundo, hasta mantenerse estable en un grado de excitación que no creía posible, que era mediado por aquella adorada criatura entre sus brazos, recibiendo todo aquello que al lobo se le antojaba para provocar su pasión, para marcar su cuerpo hermoso con su esencia. Del mismo modo las pequeñas manos de Lylia lo incitaban a dejarse reclamar bajo cada caricia, haciendo vibrar su garganta contra la tersa piel de su dama, haciendo evidente para ella como su tacto lo hacía reaccionar de forma placentera, como sus pequeñas manos reavivaban la sensibilidad de su piel marcada con las cicatricez, como cada poro suspiraba bajo su roce, deseando el contacto con su piel y que sus esencias se mezclaran en un intimo momento.

Sonrió... Que sonidos mas estremecedores abandonaban sus labios, uno tras otro mientras le acariciaba, que incentivo más delicioso para su instinto. Sonrie contra su piel al sentir su exaltada agitación al tocar ese punto escondido, de sentir como su cuerpo se tensaba y cada estructura en su cuerpo atraia el ajeno en respuesta. Debía explotar un poco más esos puntos de gozo en su dama, le era adictivo percibir la lujuria en cada poro de su palida piel. Besa por ultima vez esa pequeña porcion de piel antes de igualar sus atenciones al del lado contrario, buscando dar a Lylia un momento de descanso antes de volver a presionar el mismo punto, dos, tres veces más con tortuosa lentitud, aprovechando su incipiente humedad para hacer de sus caricias una sensación mucho menos brusca. Cesaba el movimiento para dejarle respirar tranquilamente, momentos que aprovechaba para recorrer cada estructura de la calida intimidad de su dama, antes de volver a la ritmica estimulación de su punto de placer más proximo marcando un ritmo mayor.

-Aaah... Lylia... no encuentro nada en ti... que no me sea perfecto...-Susurra Verner en un momento de descanso que quiso permitirse para volver a mirar esos ojos ambar tan hermosos, esas mejillas sonrojadas y ese aliento tan agitado como el suyo, tan calido, chocando contra sus labios ansiosos.- Todo tu me es perfecto... Para el lobo... y para mi...-Susurra con voz grave, suave, antes de volver a besarle de forma pasional, acojiendo sus labios con lujuria, incluso con cierto cariño. Cuanto extrañaba ese toque tan sencillo, tan usual, que como hombre y como lobo, en cualquier lugar y tiempo lo abstraia, lo encariñaba.

El beso duraba, y con cuidado uno de sus dedos irrumpía en su estrecha intimidad, acariciando las paredes con paciencia al retirarlo lentamente, buscando rozar ese punto de su anatomía que volvería a exaltarle.
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MensajeTema: Re: La habitación del carrusel (Privado)   Vie Jun 13, 2008 6:56 pm

La exitacion era inmensa en su pequeño cuerpo que se agitaba por dentro por las sensaciones que Verner provocaba con sus labios y sus dientes en el pezon que aun no habia tocado. Estaba al borde de su orgasmo y el le tocaba repentinamente dos, tres veces y mas, Lylia se aferraba de el y gemidos mezclados con jadeos se oian de sus labios, el placer era inmenso y su grado de exitacion era increible para ella. De pronto se encontro con sus hermosos ojos ambar igual a los de ella en ese momento, su rostro tambien era hermoso cuando la exitacion lo invadia y respiraba intensamente, sus mejillas sonrojadas, sus labios algo mas intensos y sus ojos con aquella lujuria digna de todo Lupino. Entrecerro sus ojitos escuchando el susurro y sintio su aliento mezclarse con el de ella.

Se estremecio con aquellas hermosas palabras, unas que viniendo de el eran las mas bellas palabras que pudo haber escuchado desde... no lo recuerda. Y sin dejar que una respuesta que no tenia salienra de sus propios labios, un beso intenso se hizo presente mientras la mano de Verner aun se mantenia en su intimidad, tentandole... hasta que uno de sus dedos se adentro en ella moldeando su interior y sus gemidos fueron retenidos por los labios de el, ella apreso entre sus labios el labio inferior de el y una de sus manos acaricio su mejilla con suavidad.

El momento pasaba a uno mucho mas ardiente mas cuando rozo nuevamente aquel punto de supremo placer y su cuerpo simplemente exploto. Las vibraciones en su interior le recorrian y ella se aferraba de el soltandose un poco de sus labios y apegando su frente con la de el, frotando con suavidad sus cabellos blancos contra los negros de el.

"Aaaahhh!! ... AAaaaahh! ... Mmmhh ..."

Su respiracion era muy agitada, aun no podia hablar y de su sexo salia un poco de su fluido, abrio suavemente sus ojos a los de el todavia normalizando su respiracion.

"Yo... quiero ser... para el lobo y... para ti"

Susurro entre suaves jadeos cerca de sus labios.
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MensajeTema: Re: La habitación del carrusel (Privado)   Vie Jun 13, 2008 10:15 pm

Que manera mas dulce de besar encontraba en su adorada doncella, cuando le sentía apropiarse de sus labios con anhelo y respiraba su aliento agitado, demostrandose en el sencillo juego de sus bocas mucho más que lujuria y excitación, por que Verner entendía en ese gesto una danza en que podían expresarse un cariño independiente a sus deseos carnales, siempre era de esa forma, ahí y en cualquier otro lugar. Desde aquel primer beso había establecido aquella extraña conexión con su pequeña dama, había sido su sentencia y a la vez, uno de sus actos más inteligentes, según recordaba. Le sentía ahogar esos preciosos sonidos contra sus labios y él sonreía por dentro, profundamente enternecido y casi enamorado de cada nueva reacción. Había deseado que los labios de Lylia no dejaran de abstraerlo en un roce tan sensual y deseado, pero sus mismas acciones lo habían ocasionado, había logrado llevar a su doncella al limite de sus sensaciones por un breve momento. Lo había sentido, todos aquellos musculos en su pequeño sexo le habían acojido bajo la tensión de cada uno, y sus fluidos habían humedecido lijeramente sus dedos en dicho lugar.

Observaba embelesado a su princesa con la frente pegada a la suya, respirando agitadamente tratando de articular palabra. La mano en su espalda había perdido su lugar para tomar la pequeña mano de Lylia que había estado en su mejilla, llevandola de nuevo a dicho lugar para disfrutar de su tacto, cerrando los ojos. Recordaba aquella primera caricia con sus pequeñas garras, en aquellos pasadisos donde ambas vidas peligraban ante la presencia del otro, y sonrió. No conseguía explicarse como habían llegado a ese punto en que, de sentir una molesta tensión a su tacto, ahora solo eso conseguía mantenerlo a su limite antes de volver a su pequeño juego. El susurro de Lylia contra sus labios lo hizo estremecer, su corazón salto de gusto a pesar de su agitación.

-Me da gusto saber eso... Y tal vez tu debas saber... que el lobo y yo... ya estamos completamente para ti, mi hermosa doncella.-Susurra en respuesta antes de volver a unir sus labios, besandole con dulzura. Disfrutaría de ese roce inocente mientras le sintiera demasiado agitada, el humano le exigía ser cortes, pero no podía quejarse, adoraba fundirse en aquellas intimas caricias donde sus alientos se mezclaban.

Poco pasó para que Verner volviera a sus acciones, volviendo a buscar en la intimidad de Lylia aquel punto de su climax, en afan de volver a encender su pequeño cuerpo, siendo más paciente de lo que su propio cuerpo parecía soportar. Pero Verner no se conocía por tener una noción exacta de lo que ocurría con su cuerpo más allá de lo que las caricias de su dama le dejaban sentir, y era que su propia excitación cobraba en la dureza de su miembro, dolorosamente oprimido po la tela de su pantalon, y el joven parecía no caer en la cuenta de lo que causaba esa lijera y molesta puntaza al nivel de su abdomen. No lo sabía, o bien lo ignoraba de momento. Un dedo más se suma al masaje a las paredes de su estrecho conducto, sumando ahora la calida fricción del pecho de ambos en un acto de Verner de abrazarle con aprehensión. El reloj de plata colgado al cuello de Verner, tan frio como era, rozaba el cuello de Lylia ante la intensa cercanía de sus cuerpos, mientras el beso compartido poco a poco volvía al la pasión momentos antes demostrada, buscando transmitirle cada sensación que recibía su cuerpo.
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MensajeTema: Re: La habitación del carrusel (Privado)   Sáb Jun 14, 2008 5:34 am

Estar con el siempre era especial en todo sentido, estar asi con el... era algo hermoso y unico. Al tocar asi su mejilla y mirarle a los ojos recordo tambien ese momento, donde el instinto estaba tentandola a atacarlo y en el cual su contacto solo hacia que deseara ver sangre correr, ahora, tiempo despues, ese contacto con su calida piel, con su hermoso rostro, era preciado y expresaba todo aquello que Lylia habia sido incapaz de expresar.

El roce con su pecho contra el de ella no tenia igual, el calor del cuerpo de Verner la invadia, la cubria por completo y la inundaba con su aroma, con su esencia. Que divino tormento era aquel que junto a la union pasional y a la vez cariñosa de sus labios era un sentir magico. Ahora, Verner volvia a penetrarla con su dedo, y pronto fueron dos los que introdujo en su interior. Lylia ahora estaba sensible por su reciente orgasmo y sentia al doble, y precisamente por eso no tardo en excitarse velozmente pues los dedos de su amante le provocaban corrientes de placer en su interior.

"Poseeme..."

Susurro en voz baja y sensual y su aliento rozo los labios de su principe solo para volverlos a tomar con los propios, sentirlo asi de cerca sin tenerlo era una tortura, todo su ser lo deseaba y se daba cuenta de que el cuerpo de su principe la deseaba a ella. Una de sus piernitas acaricio con suavidad la de el por sobre el pantalon intentando bajarlo un poco. No habia nada que deseara mas en ese momento de intensa pasion que hacerle sentir el placer de reclamarla.
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MensajeTema: Re: La habitación del carrusel (Privado)   Sáb Jun 14, 2008 8:08 am

Lamento el debraye, espero no marearte, me inspiré de pronto, hehe, pero creo que de aquí en adelante seré un poco mas sencillo, lo creí un momento critico, supongo... >_> Cuidate y gracias por la paciencia ^^
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Que grandiosa orden parecían percibir sus oidos y su vista al leer el movimiento de sus labios, pero tenía un profundo sentido a saber cuan preparada estaba Lylia para ello. ¿Lo estaba aplazando tal vez? Si, el lobo deseaba tomarle con el mayor deseo que su cuerpo pudiera acumular, aunque al hacerlo se causaba un lijero malestar al contenerse. Como había explicado y sostenía, un principe busca a la doncella que da sentido a todos y cada uno de sus sacrificios, por que un solo beso valía todos sus tormentos. Se sintió besado de una forma demandante en que su hermosa damita le incitaba a su limite, a jugar torturarse en el roce intenso de sus labios y el juego de su lengua sin consumar su excitación. Le sintió rozar su pierna de una forma que se le antojaba sensual y seductora, intentando desplazar su molesto pantalon. Ella ordenaba, y él obedecería con gusto sus deseos.

Deshacerse del molesto cinturon, eliminar el ajuste del boton principal e incluso deslizar la bragueta de su pantalon se le habían hecho las acciones mas dificiles y desesperadas, considerando que no estaba viendo lo que hacía y mucho menos ponía demasiada atención, por desgracia. ¿Que podía hacer? De cesar sus besos a Lylia solo quedaba mirarle, y entonces solo podía verse de nuevo maravillado por su belleza infantil y la irresistible sensualidad que destilaban sus acciones, sus ojos, sus labios...

Dolía. Cada roce con su sexo significaba una dolorosa corriente para su cuerpo, quizás lo había prolongado demasiado. Hacía poco de haber retirado sus dedos del humedo sexo de su bella dama. El beso compartido había cesado de nuevo, el lobo se separaba de su dama con objeto de acomodarse y amoldarse a su pequeño cuerpo de la forma mas cercana posible, llevando sus tersas piernitas de piel perfecta a cada lado de su cintura. Sus jadeos se volvían a un tono ronco, recordando a un lobo herido. La humedad de Lylia, remanente y presente en los dedos del joven es saboreada con cierta calma y deleite, para el lobo era una mera costumbre instintiva que solo conseguía crear dependencia a la dueña de aquella esencia deliciosa. Terminada su acción, vuelve sobre el cuerpo de Lylia abrazando su cadera y sosteniendo su espalda para elevarle lijeramente, evitando su posible incomodidad. La que venía bien podía dejar atras todas sus ideas de incomodidad.

Volvía a la altura de su rostro, perdiendose en esos ojos ambar tran brillantes donde se veía reflejado, esos ojos tan parecidos a los suyos, pero de un valor mucho mayor para su vida. Sus labios rozaron los ajenos sin besarle, dejando un momento de paz donde dio la ultima oportunidad para rechazarlo. Despues, el pequeño cuerpo de Lylia solo pudo sentir la presión incipiente del miembro de su amante irrumpir con firmeza en su intimidad, ayudando a calmar la dolorosa fricción aquella humedad que cubría el sexo de Lylia, y los propios fluidos del lobo iniciales al sentirse tan dolorosamente aprisionado. Grúñía de nueva cuenta y de forma contenida hasta que su miembro estuvo dentro por completo. Poco pasó para comenzar a moverse lentamente, lo necesitaba, necesitaba calmar la agonía que colmaba al lobo y lo obligaba a seguir ese instinto tan basico. Su doncella era un paraiso en medio de un infierno, pero deseaba llegar a él tomado de su mano. Pero Lylia era fuerte, él lo sabía. No importaba cuan joven pudiera verle, cuan fragil e inocente fuera la imagen transmitida por su encantadora persona, ella era una vampiresa, su mortal enemigo a consoderar, y la unica razón valida en su vida para cruzar el infierno. Solo por ella, por la doncella que daba sentido a sus acciones, y ya no había marcha atrás.
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MensajeTema: Re: La habitación del carrusel (Privado)   Dom Jun 15, 2008 12:16 am

El beso aumento en sensualidad, ella lo hacia de ese modo mientras su amante se despojaba de su pantalon, sus alientos se fundian y poco a poco aquella pasion leve fue creciendo hasta desbocar en ese momento de lujuria y deseo.

Pronto donde habia pantalon no habia nada, y lo que habia quedado de aquella prenda negra con encajes de la pequeña Lylia tambien se habia esfumado dejando sus brazos y espalda descubiertos. El momento habia llegado, sus labios deseosos de los labios contrarios se separaron un poco, y sus miradas encendidas se cruzaron. El estaba sobre ella con las blancas piernitas de Lylia a sus costados, y de un momento a otro pudo sentir como el miembro de Verner presionaba la entrada a su humeda vaginita y se adentraba en su estrecho interior abriendose paso con un poco de dificultad hasta llegar al fondo de su ser, ella cerro sus ojos fuertemente y sus gemidos se oyeron junto con los gruñidos de Verner.

"¡Aahhh!... Hhmmm... ahh.. Ahm"

Era desquiciante pronto sus gemidos camiaban a jadeos mientras su cuerpo ardia por el, aun no creia que lo tenia asi de cerca y lo sentia dentro de
ella provocandole esas sensaciones que le recorrian sin compasion cada vez que su sexo rozaba su interior a toda su longitud hasta llegar al fondo.

Sus manitas buscaron suavemente las de el y entrelazo sus dedos poniendolas a la altura de su cabeza, volvio a abrir sus ojos ambar intenso y solo se quedo observando el hermoso rostro de su amante, del lobo que la reclamaba y del humano que la hacia suya.
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MensajeTema: Re: La habitación del carrusel (Privado)   Dom Jun 15, 2008 2:51 am

Poco a poco la extraña y dolorosa sensación de presión fue dando cavida al placer de unirse en aquella intimidad, los gruñidos del joven tomaron poco a poco ese tinte suave de su voz humana y agravada. Jadeaba casi al mismo ritmo que su amante al sentir vibraciones de placer en cada lenta embestida a su pequeño cuerpo, donde sentía su sexo resistirse a la entrada de su miembro y al mismo tiempo sus propios musculos parecían aprensarlo para no dejarle salir. Y de nuevo aquella hermosa voz de naturaleza infantil que expresaba sin pudor el dulce placer en que nadaban ambos cuerpos. Le sintió entrelazar sus dedos con los suyos y no pudo evitar volver a perderse en esos ojos ambar que adoraba. Jugó con sus labios de forma un tanto impaciente, dedicandole sutiles caricias con su lengua antes de dedicarse a besarle como era debido.

Las embestidas del joven aumentaron en su fuerza y su ritmo, cuidando dejarse sentir al momento en que su miembro se retiraba del estrecho pasaje, rozando ese punto sensible oculto en su interior que sabía alteraba a su amante. Sentia rozar sobre sus piernas flexionadas la espalda baja de su dama, tan suave, tan tersa irradiando el mismo calor embriagante que percibia en su pecho al rozarse tras caba movimiento, creando una deliciosa fricción que a Verner se le antojó enloquecedora, dolorosa en su tacto contra las heridas palpitantes, pero irremediablemente excitante para el lobo. Gime contra los labios ajenos al sentir una pequeña corriente en su cuerpo al liberarse de su miembro un poco de liquido preseminal, lubricando aun más aquel contacto con las paredes de la pequeña vagina que sufría el efecto de sus acciones, esperando unos segundos más antes de incrementar de nueva cuenta el ritmo de sus repetidos movimientos.

-Siento rozar el paraiso... contigo.... mi bella dama...-Susurra Verner contra sus labios, entre jadeos suaves, contenidos, como si al dejarse llevar por ellos temiera romper la burbuja de ese intimo momento. Rozaba el paraiso al lado de una enemiga que el lobo deseaba con locura y por la cual el corazón humano latía tan vivo como nunca, Lylia podía sentirlo, el intenso golpeteo del corazón ajeno palpitando contra su piel al descubierto.
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MensajeTema: Re: La habitación del carrusel (Privado)   Hoy a las 7:57 am

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La habitación del carrusel (Privado)
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