♦,,Theatre♦,,

Un juego diferente.
 
ÍndiceFAQBuscarMiembrosGrupos de UsuariosRegistrarseConectarse

Comparte | 
 

 Un blanco cuarto [LIBRE]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
AutorMensaje
Artzeiz
Ace de Pica
Ace de Pica


Cantidad de envíos : 331
Fecha de inscripción : 09/05/2008

MensajeTema: Un blanco cuarto [LIBRE]   Jue Jun 26, 2008 12:24 am

Las paredes blancas, inmaculadas, ni una mancha, todo en su lugar, los escasos muebles: buró y una cama de blanco, solo pequeñas perillas para abrir cajones y la puerta de un color plateado que casi se pierden en toda esa blancura, una habitación al parecer de lo más calmada... su habitante?... entra en ese momento vestido de negro, botas negras, y lo único que combina con todo eso son las hebillas plateadas pequeñas que lleva cosida a su ropa de piel negra que tiene ceñida el cuerpo...

Sus pasos esta ves traen un nuevo color a la habitación... a cada paso sus botas altas van dejando huellas rojas en el blanco piso, se sienta en la blanca cama, apoyando su manos el sobre cama, mirando la puerta que ha olvidado cerrar con toda pasividad, no importa, después de todo... quien se atrevería a entrar la blanca habitación con el ace de picas en ella?....
.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Verner
Titiritero
Titiritero


Cantidad de envíos : 301
Fecha de inscripción : 25/05/2008

MensajeTema: Re: Un blanco cuarto [LIBRE]   Jue Jun 26, 2008 11:18 am

Luna gibada menguante, cercano a su cuarto agonizante de plateado resplandor. Se preguntaba despues de varios días como era que había perdido el olfato de momento, detectando aromas de forma tan clara durante un primer momento, para despues volverse una nulidad comparable a la de un ser humano comun. Pensaba a raton en la posibilidad de alguna alergia desconocida a cierta sustancia dispersa en ciertos lugares del la mansión, donde seguramente uno de sus habitantes la diseminaba. Recordaba su vieja alergía a la luparia, una hierba que si bien no le causaba grandes malestares, lograba entorpecer muchos de sus sentidos e imaginaba a que se debía el miedo de los lobos a esa planta en particular. Era un atentado contra la capacidad de supervivencia.

Vagaba entonces en la busqueda constante del origen de aquel desperfecto en sus sentidos, sin mencionar una nueva "madriguera" donde pudiera ocultarse para un suceso proximo que no se atrevía a mencionar, y le preocupaba de vez en cuando su imposibilidad de olfatear de nueva cuenta el terreno donde se aventuraba. Y había sido así como se había fiado erroneamente de lo que sus ojos miraban, un extraño resplandor de pureza en un color impecable inundando una habitación entera, donde a traves de la visión del marco de la puerta podía verse una figura que no lograba figurar. Sin poder contener por un momento aquella curiosidad de observación a raiz de su olfato defectuoso, caminó los pasos restantes hasta llegar a la posición en que momentos despues se quedaría paralizado. Sus ojos, lijeramente ambarinos, se centraron en la figura siniestra de un hombre mucho mayor que su persona, de hermosas facciones escondiendo una cantidad exajerada de siniestra y egocentrica actitud. Cuando su olfato había logrado percibir el aroma de aquel hombre, la imagen perfecta del mismo se había formado en su mente, logrando que en aquella posición en que se aferraba del marco de la puerta, su tono de piel decayera a una palidez insana y sus ojos se abrieran demostrando un intenso color ambar.

Era un Ace, y no cualquiera de aquellos a que había percibido facilmente y con anterioridad. Era el Ace de Pica, el joven conocido como Artzeiz. Sus dedos se cerraron con fuerza sobre la madera del marco, maldiciendo un millon y medio de veces a su misma persona al haberse atrevido a saciar su maldita curiosidad.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Artzeiz
Ace de Pica
Ace de Pica


Cantidad de envíos : 331
Fecha de inscripción : 09/05/2008

MensajeTema: Re: Un blanco cuarto [LIBRE]   Vie Jun 27, 2008 3:21 am

La puerta se mantenía quieta, dejando ver que la oscuridad estaba en el pasillo, ni una alma pasaba por ahí, solo la quietud y la nada, no esperar a alguien en especial, ni siquiera que alguien se aventurara en esa habitación, pues pocos conocían su ubicación y los incautos al verle por mero incidente seguro notarían la tétrica presencia del ace cubierto con sus ropajes negros. Sin embargo… un suave movimiento hizo que las pupilas grises del rubio se contrajeran, afilando la mirada, cuando miro por completo el cuerpo que aportaba color a la habitación aparte de los colores que él vampiro había traído con sus botas y su misma presencia.

Su mirada se entrecerró, una ligera y conveniente sonrisa maligna se dibujo en su rostro, mirando directamente esos ojos ámbar, que le miraban a su vez, además añadiendo esa tez que había cambiado en solo unos segundos y que claro solo le provoco el circular de su sangre un poco más rápido, le estaba provocando sin querer el licántropo… el aroma a lobo inundo los sentidos de Artzeiz, sus sentidos eran muy sensibles y un aroma así era indiscutible y claro, el solo pensamiento de sobre de que raza era originario el otro le traía ciertas ventajas, toda la sabiduría que había adquirido sobre estos le vino a la mente, empezando a maquinar un plan…

En ese momento se sentía tranquilo el ace de pica, acababa de matar a una marioneta hasta desangrarla en el suelo, destazándole y dándoselas a su hermosas rosas rojas de aperitivo… además su vestimenta negra de piel denotaba que estaba de suerte el otro… no buscaba demasiado, solo… lo esencial para él: saciar su orgullo.

Los dedos del vampiro se aferraron al sobre-cama, no solo jalando la tela sino al estar tan perturbado tan de repente Verner hizo este involuntariamente que sus hilos de vida fueran tan fácilmente visibles y manejables, que Artzeiz de inmediato hizo contacto y les jalo, obligando al lobo a soltar su agarre de la puerta y acercarse de un solo golpe hacía él, haciéndolo inclinarse sobre el cuerpo del rubio, posando ambas manos del joven pelinegro en la tela de la cama entre las piernas del vampiro que estaban abiertas al estar cómodamente sentado, se encontraba tan cercas que apenas unos cuantos centímetros los separaban.

Artzeiz ladeo su rostro dejando que su cabello dorado se deslizara por su rostro tapándole un ojo y descubriendo el otro por completo, sin dejar de tener fija su mirada gris sobre la ámbar del otro, manteniendo su maldita sonrisa de satisfacción al ir entreabriendo sus labios para hablar.

-que te ha traído aquí?… titiritero…
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Verner
Titiritero
Titiritero


Cantidad de envíos : 301
Fecha de inscripción : 25/05/2008

MensajeTema: Re: Un blanco cuarto [LIBRE]   Vie Jun 27, 2008 3:48 am

La mirada gris del Ace, tan fija y en escrutinio, contra todo lo que hubiera esperado sentir en su cuerpo ante semejante muentra de superioridad por parte de un enemigo, el lobo dentro de él pareció explotar en un momento de furia y confusión, debatiendose entre el incesante deseo de correr lejor del lugar o transformarse contra toda norma y atacar al hombre que tan comodamente esperaba en aquella cama blanca. Con un horror oculto bajo el mutismo de Verner y la tequedad del lobo de no demostrar alguna otra alteración, sintió como sus hilos eran manipulados como hace tanto tiempo nadie lo había hecho, de manera tan sencilla, tan abrupta y calculada que lo sentía sumamente ridiculo ¿Como podían darle semejante habilidad a un hombre como aquel? Ni siquiera había logrado resistirse al movimiento de manera que pudiera presumir fuera un poco efectiva, no tenía sentido!

Se vio pronto tan cerca del vampiro que su aroma le inundaba de manera que practicamente producía desagrado en su persona. Y pensaba, o más bien se distraia en las innumerables razones que tenía para detestar aquel olor tan peculiar que marcaba algunos lugares en aquella gran mansión, y sus razones de evitarlo tantas otras ocasiones. Jamás había osociado la presencia de su aroma con algo que hubiera deseado saber. Cerró los ojos un momento, intentando convencerse asi mismo y al lobo de que el cuerpo era independiente de su mente, que podía comenzar a temer bien podía dejarse para cualquier otro momento que no fueran esos fatidicos segundos en que se encontraba tan cerca del Ace. Abrió los ojos de nuevo, encarando la mirada gris del hombre que había movido sus hilos y que ahora exijía saber a que se debía su presencia en ese lugar, aunque fuese tan solo por mera casualidad. Si, casualidad, podía irse caminando al infierno felizmente con semejantes casualidades.

-No fue precisamente la decoración, señor. Mucho menos la grata compañía.-Responde Verner a falta de una razón más logica para haber caido en semejante suplicio. Detestable, era la una palabra con la que podía, de momento, calificar la sonrisa de ese hombre. No correspondió ese gesto tan "amable" de sonreir, ese era un gusto que el Ace podía disfrutar en SU momento.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Artzeiz
Ace de Pica
Ace de Pica


Cantidad de envíos : 331
Fecha de inscripción : 09/05/2008

MensajeTema: Re: Un blanco cuarto [LIBRE]   Vie Jun 27, 2008 4:31 am

Toda la mezcla de sensaciones en el lupino le hizo relamerse los labios, era una intranquilidad y confusión que gustaba el rubio, bien aprovechable para su estado de animo, además que seguro el otro por su raza percibía su mismo aroma, impregnado en tantos oscuros lugares de la mansión, donde la tortura y la muerte están tan presentes como el mismo ace de picas desde su llegada al lugar…

Recordando, Artzeiz obtenido su lugar de ace de pica de forma abrupta al eliminar toda cosa viviente menos a Gemini al ser herido su orgullo de primer momento por el dueño… había limpiado la mansión con solo su llegada y estaba casi presente en toda sombra del enorme lugar.

Movió ligeramente su cara, dejando apoyar su frente en la del pelinegro, contrastando sus cabellos por ser uno tan claro y el otro tan oscuro como el alma que poseía el vampiro. Hizo mover de nuevo los hilos del más joven para que ladeara al contrario su rostro, aun dejando que sus miradas se cruzaran junto con las palabras del chico que parecía no temerle o sabia controlarse muy bien, la segunda idea alimentaba más sus deseos de satisfacer su orgullo y dejar marca en el cuerpo ajeno.

-que lastima, lo decore especialmente para las marionetas y titiriteros… como tú.

Dijo sensual apenas rozando su labios con los del otro, seguro un sabor insípido para el otro, pero delicioso para el otro que percibía tanta confusión en sus sentidos vampiricos, subiendo una de sus manos sin dejar en su lugar las manos del lobo mientras que un solo dedo delineo esos labios que tentaban a hacerles supurar sangre y que Artzeiz les probara.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Verner
Titiritero
Titiritero


Cantidad de envíos : 301
Fecha de inscripción : 25/05/2008

MensajeTema: Re: Un blanco cuarto [LIBRE]   Vie Jun 27, 2008 4:53 am

Quiso resistirse a la insana cercanía del vampiro, cuando los hilos le movían a ladear su rostro en medio del contacto de sus frentes. El lobo en su interior se revolcaba en una penosa jaula donde la ira le consumía y tan solo podía vislumbrar un profundo deseo de tomar el cuello del vampiro entre sus fauces y desgarrarlo de una sola mordida. Sus ojos expresaban ese brillo especial que delataba la ira pasional del lobo en el cuerpo de un muchacho que apenas podía controlarse a si mismo, y que si su cuerpo lograba mantenerse en semejante estado de quietud, era gracias a los hilos que impedía que ocurriese de esa forma. En todo caso, mostrarse en semejante arrebato emocional e instinto bien podía significar un autentico suicidio.

Sus pensamientos se vieron abruptamente interrumpidos por el contacto entre sus labios, una caricia fría que se le antojó como la ultima acción que pudiera realizar aquel hombre sobre su cuerpo, y sin embargo, era tan solo el miserable comienzo de futuras acciones que distaban del concepto de amabilidad. Podía percibir en semejante acercamiento la emoción oculta bajo la elegancia de su ser, Artzeiz disfrutaba de encontrar aquella presa que le salvaba de momento de un posible aburrimiento. Su estomago se vio encogiendose dolorosamente al imaginarse en semejante posición, aunque fuese un hecho real.

-No todos tenemos los mismos gustos, Señor.-Fue toda su respuesta al mover los labios de forma cuiddosa, breve, donde tan solo los susurros eran posibles de ser percibidos. La caricia sobre sus labios por poco le había hecho estremecer, y la mirada ambar rompe el contacto en un momento en que creyó que se olvidaría de la consciencia de conservar su vista en el hermoso rostro del Ace. Había olvidado por completo su ultimo incidente al ver a cierta marioneta tomar la forma del Ace de Pica, y como su cuerpo había reaccionado de forma lamentable. Y para su pesima suerte, su rostro cobraba ese tono carmin del que él no era plenamente consciente, respondiendo al contacto tan poco acostumbrado.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Artzeiz
Ace de Pica
Ace de Pica


Cantidad de envíos : 331
Fecha de inscripción : 09/05/2008

MensajeTema: Re: Un blanco cuarto [LIBRE]   Vie Jun 27, 2008 5:32 am

-que lastima, no te gustaría más de un tono carmín?

Dijo malicioso acercándose demasiado a esos labios, casi dando a entender que besaría esa piel con suavidad y con cierto “encanto amable”, pero desvió su rostro solo para rozar sus labios con la mejilla del otro que tenia un tono carmesí que le dio cierto toque seductor al chico, se traslado hasta al cuello del lobo donde sus colmillos crecieron al tiempo que tenso aun más los hilos del otro, sabiendo que podría salirse de sus casillas el lobo dentro de él. Sus afilados y blanquecinos colmillos se incrustaron en la piel directo en la yugular, para eso le había movido sutilmente su rostro, que más deliciosos que probar sangre de un hombre lobo y de paso… saber su historia.

La sangre fluyo hacía Artzeiz, sus manos solo fueron trazando suaves caricias por el pecho del chico, bajando por los brazos para aferrarle las muñecas en las palmas de las manos con cierta fuerza, cuando se separo de las comisuras cayeron hilillos de sangre ajena, su boca carmesí junto a su lengua se abalanzó un poco ansioso a lamer la herida al tiempo de dejándole libre de la tensión de los hilos de vida que podía retomar en cualquier momento.

Tras dos lamidas ansiosas en el cuello del otro lo volteo con violencia sobre la cama al tenerle agarrado de las muñecas, dejándolas sobre la cabeza de este, mientras que el ace de pica solo sonreía impasible, sus grises ojos se dilataron y mostraban su oscura alma a través de estos, pues se divertiría con ese cuerpo de una forma u otra… podía ser realmente vil… pero también “amable” y si bien con suerte no le dejaría como cierta marioneta que dejo en el comedor a mitad de la tortura al detenerse por una razón hasta ahora aun desconocida para el rubio.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Verner
Titiritero
Titiritero


Cantidad de envíos : 301
Fecha de inscripción : 25/05/2008

MensajeTema: Re: Un blanco cuarto [LIBRE]   Vie Jun 27, 2008 6:04 am

La respuesta le dejó helado unos segundos, sus ojos ambar volvieron a fijarse con sorpresa sobre los grises del vampiro cuando le notaba tan peligrosamente cerca de su rostro que lo vio en camara lenta. Apenas logró retroceder un centimetro o dos, en la inocente idea de separarse y evitar que el contacto sucediera, pero este se dio de cualquier forma sobre su sonrojada mejilla antes de ceder a una acción que lamentaría más que un simple beso. Ni siquiera habia podido razonar aquella acción evasiva en el Ace al momento en que sus hilos se tansaban, y su cuerpo se vio atravesado por una exagerada chispa que recorrió su cuerpo en un doloroso espasmo naciente en la profunda perforación de su cuello sensible. Era de esperarse la reacción del lupino, un gruñido grave y amenazador abandona los labios del joven lobo al sentirse atacado por ese deseo insufrible del vampiro al alimentarse de su sangre, tan caliente y espesa corriendo a una velocidad que sin desearlo, favorecía los deseos del Ace.

El cuerpo del muchacho tembló en sus falibles intentos de apartarse, profiriendo aquellos gruñidos que llegaban al fondo del alma de toda criatura buscando incultar el temor, la más instintiva muestra de defensa dada su naturaleza que poco le ayudaba en su defensa contra Artzeiz. Apretó las sabanas blancas, desgarrandolas, cuando al profanamiento de su cuello se unieron las caricias recorriendo su pecho agitado, antes de volver a tomarle de las muñecas. La presión de la mordida desapareció junto a la tensión de los hilos de su cuerpo, y un segundo de alivio pudo ser disfrutado por su cuerpo incluso disfrutando ocultamente el roce de la lengua ajena sobre su herida sangrante, antes de volver en su a sus actos de defensa, intentando abalanzarse sobre el Ace y pagarle con la misma moneda atrapando su cuello entre las fauces del lupino, sin conseguirlo, ya que era un sueño casi tan lejano como su libertad. Artzeiz le había manipulado antes de intentar defenderse.

Se vio de pronto arrinconado contra el cobetor blanco de la cama y las muñecas sujetas sobre su cabeza, observando al hombre sobre su cuerpo y aquella mirada que le detuvo el aliento. La mirada ambar le desafió en el silencio, percibiendo el olor de su propia sangre en el aliento del vampiro, sintiendo una extraña agitación apodrarse de su cuerpo, y se maldijo una vez más. Había pasado por alto que Artzeiz comenzaba a manejarle de esa forma en que el lobo no resistiría demasiado en la defensa de su cuerpo.

-Ya veo que no me perdía de nada valioso al ocultarme de ustedes...-Susurra conteniendo su cargada agitación, tan furiosa como el resplandor de sus ojos. Pensó un momento si aquellos comentarios victoriosos o alabanzas solo se veían resumidos a dos de los Aces, y pensó que tal vez en el juego de cartas, haber encontrado al Ace de Pica era en realidad la peor de las suertes.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Artzeiz
Ace de Pica
Ace de Pica


Cantidad de envíos : 331
Fecha de inscripción : 09/05/2008

MensajeTema: Re: Un blanco cuarto [LIBRE]   Sáb Jun 28, 2008 8:14 am


Deliciosa sangre, un sabor no tan antiguo pero de un sabor exquisito por la historia que portaba, mas que sangre, poder y alimento… la sangre era fuente de sabiduría para el vampiro que degustaba entre sus labios, colmillos y lengua que sentía entrar en su cuerpo.

Cuando los gruñidos amenazantes empezaron la sonrisa del ace de pica se hizo presente, eran más divertidas si tenían carácter… se repetía a si mismo, pues eran más entretenidas sus presas cuando sentían dolor, lascivia y más que nada, odio por su persona. Además el fluido carmesí que tardaba en salir del cuerpo del otro por su espesura, permitiendo incluso que la saboreara tan exquisitamente lento para formar parte del vampiro provocó solo el fomento más deliciosos de su sádica hambre vampirirca, logrando degustarla con toda paciencia en cierta medida, pues beber lo suficiente y pasar a tener la misma sabiduría del otro le eran suficientes para poder saciar parte de lo que el deseaba… pero no lo mejor... pues solo había derramando un poco de sangre y apenas un tono carmín tenue había tomado posesión del cuello del otro... no era suficiente…más y más sed de sangre… solo eso cruzaba en la mente del vampiro… necesitaba ver más de aquel liquido vital del que ya había probado en ese cuerpo joven de lobo, el instinto que percibía del otro para tratar de matarle le provocaba crear el escenario perfecto para manchar su “casi” inmaculada habitación.

Preciosos gruñidos incitadores, desgarrando hasta las blancas sabanas con sus garras lupinas, al tenerlo sobre el cobertor pudo escuchar respuesta a sus palabras, obteniendo del ace de pica una sonrisa que se dirigió a los labios del lobo, lamiéndole la comisura de ellos por mero gusto de enfadarle más o incitarle, pero no quedándose quieto le sostuvo ambas manos con sombras que acudieron desde abajo de la cama, dándole la libertad de moverse como el lo creyera conveniente, se sentó sobre las caderas del otro, para evitar posibles patadas y más que nada para mirar lo suculento que se veía Verter en ese instante cuando sus manos se cruzaron sobre su pecho mirándolo fijamente y entre sus dedos iban subiendo delgados hilos de oscuridad que empezaban a tejer algún instrumento del que era afecto el rubio.

-no, si no brota la sangre de tu cuerpo al conocer un ace, les has conocido, cierto?, vamos, te enseñare a jugar como yo aprendí en este lugar.

Dijo con una sádica sonrisa y ahora con un fuete con pequeñas púas en la punta entre sus manos.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Verner
Titiritero
Titiritero


Cantidad de envíos : 301
Fecha de inscripción : 25/05/2008

MensajeTema: Re: Un blanco cuarto [LIBRE]   Sáb Jun 28, 2008 8:42 am

Los gruñidos cesaron paulativamente conforme el joven se daba cuenta de que su escape estaba lejos de resultar una tarea facil. Sintió sus manos atadas por algo incorporeo que sus instintos no pudieron percibir más que por su tacto y su imposibilidad de despegarlas y regresarlas a la posición cerca de su cuerpo. El peso de aquel hombre cayó sobre su cadera sin afectarle demasiado, a pesar de su talla podía levantaele si se lo proponía agradeciendo la enorme fuerza sobrenatural con la que le habían dotado. Pero no forcejeó, y de su garganta no volvió a emitirse otro gruñido de amenaza entendiendo que tan solo incitaba a su captor a proporcionarle un "mejor trato".

De cualquier manera, sabía que eran suficientes sus reacciones fisiologicas para dar a entender al Ace todo lo que necesitaba saber, no había necesidad de quejarse a base de gruñidos inutiles. Su pecho aun subía y bajaba al recuperar el aliento, sintiendo el roce de las manos ajenas sobre la tela de su chaleco negro. Sus palabras le causaron cierto pesar, pues era justamente esa clase de enseñanza la que no deseaba recibir jamás en su estancia en aquel lugar que competía el martirio de un infierno. Forcejeo una vez más, comprobando cuan amarrado se encontraba sobre aquella blanda superficie, hasta sentir la nueva presencia de un objeto extraño, utilería del Ace. Ni siquiera quiso pensar en que clase de objeto se trataba, y sus ojos ambar se fijaron en el techo alto de la habitación.

-Supongo que esto acaba cuando lo decide el Amo en cuestón.-Susurra con pesar y enojo contenido, sonando su voz increiblemente tranquila a pesar de lo que latía dentro de él: un lobo que sentía amenaza, y una extraña atracción a un ser que naturalmente había despreciado.- Tengo curiosidad de... Si por lo menos, tengo derecho a saber la clase de inmundas acciones corresponden a mi persona en este momento, digo... Si un Ace tiene mucha más creatividad que bañar los suelos con la sangre de quien les apetece en el momento.

Un nuevo e inocente forcejeo, como si intentara acomodarse en aquella terrible situación. No podía escucharse, pero su garganta aun vibraba con aquellos ocultos gruñidos de amenaza que no lograba controlar.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Artzeiz
Ace de Pica
Ace de Pica


Cantidad de envíos : 331
Fecha de inscripción : 09/05/2008

MensajeTema: Re: Un blanco cuarto [LIBRE]   Mar Jul 01, 2008 1:27 am

Dulce respiración intranquila, la sensación de ser atrapado y saber que si te resistías cabía la posibilidad de estar en mayor peligro de estar junto a la muerte o peor aun, convertirse en un simple muñeco para el titiritero ace de pica, donde la muerte solo se considera un dulce veneno ansiado y nunca otorgado. Artzeiz le ve mirar el techo evasivamente, no quería saber que tranquilo destino le aguardaba?, que ingenuo, una incitación más a los juegos sádicos del ace de pica.

Solo provocando que descruzara sus brazos y posicionara la punta de su fuete en el mentón de este, dejando que sintiera cual filosas estas estaban ya que de inmediato dejaron su huella en la piel ajena, dejando delgadísimos surcos rojizos que solo el vampiro podía amenazar a hacerlos aun más profundos, de paso respondiendo sus palabras que al parecer le retaban o así los había entendido ya que Artzeiz sonrió complacido lamiendo sus propios labios imaginando que tan buen sabor tendría esa sangre de nuevo en su boca.

-así es, además no te preocupes, tengo creatividad, después de todo… tampoco tienes el derecho de saber que te haré… lobito.

Dijo con sus pupilas contraídas al centro, y que al momento de decir “lobito” Artzeiz movió su otro brazo para darle golpe justo en al boca del estomago pero no con solo su puño pues como este controlaba las sombras se hizo de un adorno en sus nudillos, unas púas de apenas un centímetro de grosor que se encajaron de inmediato en la carne del licántropo, al mismo tiempo que las sombras comenzaron a encadenar todo el cuerpo del otro no solo a la cama, sino al suelo y más específicamente a las mismas sombras del lugar.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Verner
Titiritero
Titiritero


Cantidad de envíos : 301
Fecha de inscripción : 25/05/2008

MensajeTema: Re: Un blanco cuarto [LIBRE]   Mar Jul 01, 2008 2:22 am

Verner soportó el escozor de las nuevas heridas en su menton, ocasionadas por las finas puas del fuete que presionaba contra la blanca piel del joven, manchandola de esa tintura rojiza que recorría las venas del lobo, pero éste no se movió, ni había hecho intento de apartar su rostro de ese trato brusco que si bien quebrantaba el caracter el humano, el lobo parecía soportarlo por el bien de su orgullo. Las ataduras le daban esa sensación tan extraña de sentirse dominado, pero seguiría implacable hasta que su resistencia le llevara al limite, y con suerte se desmayaría y no volvería a sentir dolor. Debía comenzar a reconocer que en ese fatidico momento el Ace era su dueño, y su respuesta bien podía ser la más esperada dada su situación, era logica.

El aullido del lobo no se hizo esperar al momento de ser agredido por aquellas puas profanando su piel, acompañando su dolor con aquel correspondiente al impacto del puño del vampiro contra su pecho, provocandole exhalar todo el aire de golpe en un gruñido que hizo evidente la dolorosa reacción del lupino, pero calló rapidamente al no haber mas aire en su cuerpo que exhalar. Respiró hondo, y su pecho distentido con fuerza se resistió a la presión de la mano del Ace, aun cuando las pues se enterraban más entre su carne con aquella acción de respirar. El forcejeo se animó por unos segundos al sentirse encadenado, comenzando a sentirse ciertamente enclaustrado en una prisión donde jamás había tenido un verdugo que le inspirara semejante mezcla de temor, repulsión y una ira digna de la guerra entre ambas especies.

Observó los ojos del Ace, cuando su vista ya no percibía todos aquellos colores de que gozaba la vista del humano, sino aquella escala de grises que no le permitía demasidos detalles, donde su olfato cobró vida y era todo lo que necesitaba para guiarse, el Verner humano había quedado olvidado de momento. Sus intensos ojos ambar, cargados de ese instinto asesino de la bestia se fijaron en los ojos de su adversario, ese enemigo legendario del que poco sabía hasta ese momento. Y sonrió. No tenía nada más que perder, excepto tiempo de sobra y la eterna fuente de sangre que era su cuerpo. Si le mataba, podía liberarle, si le torturaba, el sufrimiento solo iba a competir con su martirio frecuente de cada transformación, tan superior a ese dolor que ahora sentía. Él lobo podía intentarlo, dar un giro a la historia de esa habitación.

-Si, eso era bastante predecible. Es su labor en todo caso, señor Ace.-La voz de Verner conservaba ese tono suave del humano, mientras respiraba pesadamente sintiendo las puas enterrarse en su piel cada vez que lo hacía.- Pero no puedo evitar concebirlo como una pesada rutina. Quien ve la maravilla de las rosas al alimentarse como el agua de los cuerpos, y no lo comparte. ..Quien pueda tener semejante motivación de preparar una habitación con el solo objetivo de una tortura casual, recreando una pintura del sufrimiento terrenal... Que limitación para el artista disfrutar el mismo tema. ¿No le es aburrido, señor Ace?

La mirada de Verner parecía tranquila, contrastante con el cuerpo agitado bajo el peso del Ace, e ironicamente, uno de sus pesares había sido el caer en la cuenta de suropa estropeada ante el ataque del vampiro, una pertenencia que le había costado mucho encontrar.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Artzeiz
Ace de Pica
Ace de Pica


Cantidad de envíos : 331
Fecha de inscripción : 09/05/2008

MensajeTema: Re: Un blanco cuarto [LIBRE]   Miér Jul 09, 2008 2:55 am

Ante el aullido Artzeiz sonrió sádico, complacido por el solo sonido de dolor, a lo cual desenterró un poco su arma de la carne que sangro no tan abundante, pero que no retiro del todo, ya que de esta engancho la ropa de Verter y desgarro la tela con un solo movimiento de su brazo hacia arriba, quitando toda esa molesta ropa solo dejando la herida viva a la vista que tanto quería ver el vampiro, orgullo de raza, talvez, pero más que eso, orgullo de tener una victima más y de casualidad resultaba ser un licántropo, una de las milenarias batallas entre razas… pero eso no le importaba o no recordaba Artzeiz, pues su propio auto placer era más entretenido que en viejas batallas que casi había optado por olvidarlas al estar encerrado por tanto tiempo en el teatro.

Noto el cambio de pupilas, unas más licántropos e incluso era propio decir que más salvajes dieron a conocerse en esos ojos de Verner que encantado le hizo casi sentirse excitado por lo que había provocado en el otro, esa cambio del humano por la bestia, esos ojos abar que casi se degusto en tenerlos mirándole con tanta furia, si, talvez una pelea podría cobrar vida en el propio cuarto del ace, pero el lobo tenia la pequeña desventaja de encontrarse en el territorio del maldito sádico ace de pica, un territorio donde el rubio podía controlar casi su entorno, contando con un poco más de poder que los otros haces pero que lo utilizaba tan eficazmente que solo se trataría de una prueba más para el titiritero que vivía en el mismo sitio que todas las almas enclaustradas en esa mansión.

Escucho Artzeiz cada una de las palabras de Verner con cuidado, listo, sutil, de un verbo bastante elevado, una presa suculenta que daría gusto arrancar un poco de dignidad de ese cuerpo si es que aun conservaba algo desde su llegada al oscuro lugar que era ese y que ahora se encontraba contradictoriamente en una habitación de “luz” donde el inmaculado blanco empezó a mancharse desde que Artzeiz entró a la habitación manchándola del rojo fluido vital que arrebató de algún ser débil.

-je, te expresas con tanta elocuencia joven lobo, tanta que esa lengua me gustaría mezclarla con la mía, has acertado en el punto y errado a la vez por un línea tan delgada como tu vida en este lugar. Ciertamente es un tema al que recurro desde hace ya demasiado tiempo para recordarlo, pero… es lo único que me da sentido en el lugar, el carmesí fluido de la vida ajeno juntó con el sufrimiento para poseerlo es lo único que me ha dado la voluntad para no desquebrajar mi alma oscura.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Verner
Titiritero
Titiritero


Cantidad de envíos : 301
Fecha de inscripción : 25/05/2008

MensajeTema: Re: Un blanco cuarto [LIBRE]   Miér Jul 09, 2008 6:11 am

Sintió alivio al verse liberado de un poco de presión sobre el pecho, perono quiso dejarselo saber. Respiró pausadamente y exhalo al mismo ritmo que había manejado, sintiendo su sangre humedecer la piel expuesta de su pecho, que agradable sensación. ¿Dolor? La mente podía controlarlo de momento. Reiteraba, no había nada que perder, y tal vez algo que ganar. Escuchar las palabras del Ace en respuesta a las suyas le hicieron sentir de momento tranquilo, pues mientras hablaba su cuerpo bien podía restaurarse poco a poco bajo los ríos de sangre presentes, inapreciables. Pensó un momento en aquellas palabras al verse en la posibilidad de haber acertado en algun idea vaga de las razones de existir del Ace, sin descartar ese pequeño detalle de haberse equivocado. Pensó mientras tuviese el cerebro menos ocupado en manejar su cuerpo encadenado.

-Es un halago que me permito aceptar, pero he de decir... Errar es de jovenes e inexpertos, señor Ace. Y las palabras en son de un delirio probable, no son razón de insulto si no es la intención de momento. No gano nada provocandole ¿O si? ¿Y que más podría perder si no es el tiempo en que hablo y mi saliva se gasta sin un motivo?.-Verner hace intento de incorporarse, aplicando su fuerza al grado en que lograba acercarse un poco más al Ace, logrado que su herida sangrase un poco más sobre la presión de su cuerpo. Otra mirada fija, tan intensa y salvaje como la naturaleza del lobo, y otro poco de aquella seducción natural de un lobo bajo los efectos de cierta excitación a causa de la mordida del vampiro en su cuello sensible.- Ace de Pica, la elección de un objetivo para si mismo sigue siendo una elección. Si los ríos de sangre bañando las rosas, los gritos de dolor, los rostros torcidos de agonia y los cuerpos inertes son una afición, una inuca afición... Es pedecible... Y poco creativo...

Sonrió con brevedad antes de volver a dejarse caer sobre la cama, vencido por el amarre de las cadenas de sombras sobre su cuerpo agitado y apenas magullado. Que noche tan larga esperaba.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Artzeiz
Ace de Pica
Ace de Pica


Cantidad de envíos : 331
Fecha de inscripción : 09/05/2008

MensajeTema: Re: Un blanco cuarto [LIBRE]   Jue Jul 17, 2008 2:39 am

Le escucha, le mira, cada uno des sus movimientos y palabras son interesantes, si se encontraran en una situación diferente incluso cruzo por la mente del propio Artzeiz que la posibilidad de mantener una conversación digna de ambos podría ser posible... pero… no en esa ocasión, donde lo único que buscaba el ace de pica era crear una obra maestra roja en su lienzo blanco que su cuarto representaba y que tenia para su propio disfrute egoísta.

-créeme, será todo... menos poco creativo… es un arte…

Dijo sensual, rozando el odo con sus labios dejando tan cercas su cuello que le tentaba que le matara de un mordisco si así se lo proponía, pero no, solo lo hizo para bajarse del cuerpo del otro, arrodillándose sobre la sabana a un lado del cuerpo sobre la cama blanca manchada de un rojo intenso, rojo que no por mucho se quedaría ahí, sino que el ace de pica sonrío sádico por un segundo sin el mínimo interés en saber si Verner le vería o no, hizo el ademán como de lanzar algo con su mano derecha a la pared, pero no salio nada de entre sus manos, más bien se trataba de una orden para sus sombras, las cuales la ejecutaron tal y como se los había indicado el vampiro, el cuerpo de Verner salio disparado a la blanca pared, creando una curiosa reacción, pues dejó salir rocío del fluido carmesí del cuerpo al impacto en el blanco lienzo, dejando una mancha rojiza oscura en el centro, con puntos que les acompañaba alrededor, seguro al otro del impacto le había dolido, pero este no se detuvo ahí.

Artzeiz bajo de la cama con calma, dejando que sus sombras fueran entretejiendo un látigo largo, lleno de espinas en todo lo largo menos en la empuñadura donde se formaba una precosa rosa que agarraba con fuerza por la excitación por parte del joven vampiro, pues se relamió los labios, tenía que terminar su “pintura”, había que utilizar más “pintura”… por lo que el látigo se alzo con un zumbido profundo que corto el viento, solo para estrellarse en la espalda del otro, que no solo fue una sola ocasión, sino que se repitió marcándole “X” en repetidas ocasiones dejando que la sangre fluyera y ganándole a la regeneración de la que ya había sospechado en el cuerpo del otro y que muchos de los habitantes de la mansión tenia por habilidad.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Verner
Titiritero
Titiritero


Cantidad de envíos : 301
Fecha de inscripción : 25/05/2008

MensajeTema: Re: Un blanco cuarto [LIBRE]   Jue Jul 17, 2008 10:31 am

¿Lo había pensado? Si, se había planteado cerrar sus fauces alrededor de ese cuello cuyo aroma inusual le había llamado, había retado a su instinto de una manera tan desvergonzada, tan tentadora y fastidiosamente sencilla de llevar a cabo que sintió desconfianza de aquel movimiento, y con buena razón. Se vio libre del peso sobre su cuerpo cuando el cuerpo del mayor se desplazaba, cambiaba de posición a su lado y apenas tuvo tiempo de razonar sus palabras, de leer sus movimientos e intentar un nuevo forcejeo, y de pronto... Nada.

Por un momento recordaba haber antepuesto sus brazos a su cuerpo, un terrible impacto que le había dejado sin aire de nuevo, antes tocar el suelo con las piernas firmes ¿Como podía mantenerse de pie? Se encontraba de cara a la antes blanca pared, sintiendo como si herida parecía anestesiada de momento. Sabía que sus brazos dolerían, uno de ellos no tenía sensibilidad. Ni siquiera había acabado de razonar aquel olor propio impregnando la blancura de aquel pedazo de habitación cuando había sentido sus pasos, uno a uno sobre el suelo de una forma irreal, como en un sueño donde el eco forma parte de una inevitable locura. Y antes de pensar en moverse, el dolor se apropió de su cuerpo al cortarse el aire con un solo movimiento, y sus ropas terminaron de cortarse en varios trozos pequeños dejando a la vista su palida piel enrojecida como brazas, rubor incipiente en aquellas heridas de su carne abierta, expuesta. Apenas tuvo tiempo de sufrir ante aquella herida, su cuerpo soportaba de nuevo aquel azote marcandole con lo que podía pensar era una "X". Entonces, como si la X marcara su terrible maldición, el dolor volvió a su cuerpo haciendole rugir como la bestia que era a pesar de su humana condición.

Su cuerpo se dobló con una breve agonia mientras el aullido cesaba, demasiado breve para ser disfrutado por completo. Sintió la presión agobiante ante el impacto contra la pared, el escozor de sus heridas sangrantes mojando lo que quedaba de su ropa, sintió que un borboteo de sangre llegaba a su boca, la cual cubrió con sus manos y estas se empaparon de su roja esencia. Apoyó las manos contra la pared, respirando hondo y se afianza de ésta para volver a estar de pie, girando hasta estar de frente al Ace de Pica con aquella expresión distorcionada donde sus ojos ambar brillaban, sus blancos colmillos se mostraban en la mueca de sus gruñidos y de su boca corría aun un poco de aquel liquido escarlata. Y solo sonrió. Curioso el cuerpo del lobo, tantas lunas llenas solo le habían preparado para la agonía de ser "la bestia castigada" en un infernal cuento de hadas.

-Si, hermoso en apariencia...-Tose con la sangre que aun quedaba en su garganta, y prosigue con cierta calma.- ¿Que dirían las personas de saber que tu arte... se hace con la sangre vil de un humano bestia? Solo vale para un vampiro... ¿Cual es... la pasión detrás de todo ésto? El arte expresa sentimientos, ideas...-Avanza un par de pasos con cierta firmeza.- ¿Es en este caso una razón diferente de sus obras sangrietas por toda la casa, Ace de Pica?
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Artzeiz
Ace de Pica
Ace de Pica


Cantidad de envíos : 331
Fecha de inscripción : 09/05/2008

MensajeTema: Re: Un blanco cuarto [LIBRE]   Sáb Ago 30, 2008 6:06 pm


Heridas abiertas tan carmesí y deliciosas que el solo simple hecho de verlas le crearon unas ganas tremendas de nunca detenerse, dejando más que masacrada la piel, en una tortura infinita dond el que se regenera solo sentiría dolor hasta que dejara de identificarle como tal… tan dulce dolor que se acabaría en una simple sensación perdida en el tiempo. Como Artzeiz era lo que menos buscaba… se detuvo…no sin antes poder escuchar ese breve rugido que no le dejo disfrutar el otro con su poca duración, pero que lo escucho claro y tan dulcemente agonizante que buscaría escucharlo de nuevo…

Pero lo que le gusto más de la situación fue el “aporte” por parte del mismo Verner al cubrir su boca sangrante y después plasmar sola el “lienzo” sus huellas sangrantes… que dulce detalle. Cuando el licántropo giro lo observo con látigo en mano, moviéndolo sutilmente como aguardando un indicio que le alentara a descargar una vez más su precioso látigo sobre aquella piel, ahora ya carmesí. Sus colmillos blancos mostrando en su sangrante boca le pareció infinitamente hermosa, tan precioso que la idea de destrozarle le llenaba de excitación todo su cuerpo, por lo que el relamerse los labios solo fue un pequeño reflejo involuntario mientras le escuchaba hablar con la tranquilidad que reflejaba el otro junto a los pasos que sonaron con eco en la habitación manchada de rojo oscuro.

-En ese caso… es exactamente marcas en la piel y salpicaduras de sangre por las paredes y pisos los que representan mi pasión… es lo que siento... lo que pienso… lo que deseo y lo que obtengo de la sangre de todo ser que habita en esta mansión… simplemente un deleite que me hace… sentir

Respondió sincero el ace de pica, era la verdad pura mientras que se detuvo su andar, mirando con detalle su obra de arte en cuerpo de Verner, sonrió satisfecho, era preciosos de un carmesí oscuro, de entre sus anos empezó a formarse una nueva arma... oscura y peligrosa, que pensaba utilizar sobre esa piel licantropa.

-vamos, ayúdame un poco más con la pintura.

Dijo burlón, mandando a sus sombras de nuevo a atrapar a Verner, no sabiendo si se quedaría quieto para que lo atraparan, pero que seguro le seguirían si era necesario, que la puerta ya se hallaba cerrada y más que nada... desaparecida, solo se encontraban dentro de un cubo blanco.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Verner
Titiritero
Titiritero


Cantidad de envíos : 301
Fecha de inscripción : 25/05/2008

MensajeTema: Re: Un blanco cuarto [LIBRE]   Vie Sep 05, 2008 11:52 pm

Sentía el estomago caliente, inundado de su sangre mientras sus heridas se cerraban. Hacer hablar al Ace era un buen metodo para recuperarse, o una curiosa situación en que las palabras tomaban un tinte de continua espectación, de una seducción tan brutal e irracional, tan extrañamente burlona, sadica y retante que era como una batalla sencilla entre las voces de cada uno. Verner debía admitir que eso le agradaba, ¿Cuantas veces podía sentirse retado a contestar de la forma en que tornara la situación en ventaja o desventaja? Seguro que la perdida de sangre le estaba afectado, comenzaba a creer que era un sangriento juego demasiado interesante.

-Así que, despues de todo, no es más que un cuento de humanos aquel donde se dice que no sienten... De otro modo, sería el Ace de Pica un artista realmente malo y frivolo, más frío e impacible que aquellos seres que funden su vida en la amargura, esa que pinta las paredes de esta casa, la que usted alimenta cada que juega, como si fuera el martirio el arreglo floral que ha faltado en una pared, sobre un fino mueble de madera in... inexis... inexistente...-Un nuevo borboteo de sangre llega a su boca y Verner se encoge expulsando un breve salpicar de liquido escarlata. Limpia sus labios con la manga aun intacta de su camisa. La herida había cerrado, pero su propia sangre le daba un asco terrible y sentía ganas de vomitar, pero no era el momento, no cuando tu adversario se prepara para un nuevo ataque creando un arma de la que no se quiere saber, y cuando el instinto avisa de las sombras que te asechan desde cerca. Inmediatamente recupera la postura, su cuerpo se tensa y ante el primer intento de captura, Verner huye agilmente saltando de un lugar a otro de la habitación, donde debía esperar que cada sombra atacase para evadirla eficazmente. No podía huir, no podría correr por siempre, el agotamiento terminaría por hacerle rendirse ante aquel hombre que disfrutaba de su juego, de su arte. Y Verner le contribuía sin desearlo, cuando sus huellas manchadas de rojo, sus manos y su cuerpo tocaban las paredes dejando curiosas impresiones, un patron de huida, un desesperado intento por salir de aquella blanca prisión.

Sin tener otra salida además de salir huyendo, su cuerpo comienza a sacar a relucir el instinto de caza y huida tan oculto en su cuerpo, y siendo el lobo un ser competitivo como era, huir no iba a ser su unica salida. Corre y se desplaza, y de un momento a otro su cuerpo se mueve a increible velocidad, alcanzando a atrapar entre sus garras el cuerpo del Ace y arremeter contra la pared mas cercana, donde sus garras se clavan en la carne del contrario, y un muchacho jadeando de voz ronca, parecida al gruñido de un lupino le hablaba con firmeza.

-Podrá destrozarme cuanto quieras en esta habitación, saciar su sed, su hambre, su insana mania por recrear el sufrimiento, por plarmar el sentir de su mente, de su corazón detenido y lo que dice que siente , pero no voy a ceder sin dejarle marcado.-Sus garras se cierran, aferrandose a su cuerpo tal si fuera un desesperado abrazo, un estrechamiento cargado de odio resplandeciendo en sus ojos ambar intensos, violentos, dedicados al hermoso vampiro de negro corazón.- Un intento en vano, un castigo que termine de quitarme lo poco que poseo de vida, la desesperanza del vivir... Soy parte de su arte, y si voy a contribuir... No he de quedarme quieto siendo solo la "pintura" de su lienzo...-La sangre goteaba, un pequeño acto de presencia de la sangre de Artzeiz se colaba entre sus dedos y caia al suelo blanco, marcando su obra con un nuevo matiz.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Artzeiz
Ace de Pica
Ace de Pica


Cantidad de envíos : 331
Fecha de inscripción : 09/05/2008

MensajeTema: Re: Un blanco cuarto [LIBRE]   Jue Nov 27, 2008 4:28 am

[Despues de dos mil años... ^^U disculpa porla tardanza]

Sus palabras, tan directas, tan hirientes, todo una exquisita labia de la que hacia gala el chico más joven, en especial al ser finamente adornado esos labios por el color que más le complacía y estimulaba al ace de pica: el rojo. Segundos después lanza su ataque de sombras, pero como era de suponerse escapa del intento de agarre el lobo, es ágil, es rápido… es… una presa interesante…

Además, le contribuía tan bien a su lienzo con esas marcas de cierta desesperaron, que casi tendría que agradecerle dándole la mejor de las torturas que tenía pensada hasta ahora, tenia que ser aun más creativo, Verner se lo “exigía” y claro, no lo decepcionaría.

Cuando se lanzo a por el no se inmuto, pues la velocidad del lobo le parecia como si una persona normal corriera a su alrededor, aun sí le veía y no le perdía de vista, no hizo nada por librarse del ataque, que al sentirlo una suave risa se escucho, un golpe seco se escucho debido al impacto de la espalda del vampiro con la pared blanca, salpicando apenas unas minúsculas gotas de su propia sangre en la pared ante el impacto al ser enterradas aquellas garras licantropas en su carne, su cabello fue alzado al vuelo por la velocidad imprimada, cayendo este sobre su rostro, pero lo que le hizo no aguantar más la risa, fueron las palabras del otro, la pintura hablando de arte… era divertido.

-JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA…

Los ojos grises del ace de pica brillaron mientras levantaba un poco su vista, su cabello que le cubría uno de esos brillantes ojos solo lo hizo ver aun más macabro, pues su sonrisa segura, la sonrisa del éxtasis del dolor propio, se relamió los labios y estiro un poco su cuello para susurrarle en voz sensual al licántropo que perdería su presa de inmediato.

-la sombra… le has olvidado

Susurro tras lo cual se fue hundiendo inevitablemente en la sombra que las garras proyectaban en la pared y sobre la piel que el licántropo enterraba sus zarpas, la sombra que el cuerpo del ace de pica proyectaba ahora era como una puerta hacia otro lugar del cuarto, una sombra que Verner no podía evitar… su propia sombra.

Tras hundirse y fundirse inevitablemente en una sombra, se había librado del agarre del otro y mejor aun, le dio un excelente ángulo donde golpear al joven lobo, salio entonces de la sombra ajena, enredándole en su largo látigo sombra de rosa, con miles de pequeñas, afiladas y finas espinas en toda su extensión atrapaban ahora al licántropo con bastante fuerza, lanzándole atado, golpeándolo contra otra pared mientras que el salía por completo de la sombra con una sonrisa de lado... satisfecho.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Contenido patrocinado




MensajeTema: Re: Un blanco cuarto [LIBRE]   Hoy a las 8:00 am

Volver arriba Ir abajo
 
Un blanco cuarto [LIBRE]
Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 1 de 1.
 Temas similares
-
» Historias de Temática Libre
» Dibujando un paisaje en la azotea [Libre]
» Divirtiéndome un rato [libre]
» Fénix... [LIBRE]
» ¿Compradora compulsiva? Puede ser~ {Libre}

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
♦,,Theatre♦,, :: 1º Piso :: Habitaciones.-
Cambiar a: