♦,,Theatre♦,,

Un juego diferente.
 
ÍndiceFAQBuscarMiembrosGrupos de UsuariosRegistrarseConectarse

Comparte | 
 

 Un tremendo error [Priv.]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
Ir a la página : 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7  Siguiente
AutorMensaje
Mirthais
Titiritero
Titiritero


Cantidad de envíos : 831
Fecha de inscripción : 10/05/2008

MensajeTema: Un tremendo error [Priv.]   Sáb Ago 30, 2008 12:33 pm

Caminaba medio aburrido, como casi siempre, por los pasillos de la mansión, cuando se le antojó algo de fruta. Así que sin nada mejor que hacer se dirigió al comedor. Sin embargo, una vez llegó allí no encontró lo que había esperado. Las mesas estaban inusitadamente vacías y en uno de los lados un gran charco de sangre.

Mirthais tuvo que darle la espalda unos segundos a aquella carnicería para contener las náuseas. Definitivamente su problema con la sangre allí era más que un simple inconveniente. Respiró hondo y se atrevió a echar otro vistazo, reconociendo al instante a la figura que yacía inconsciente sobre aquel charco. Tardó bastante en reaccionar. No le cabía en la cabeza que quien estuviera allí, manchándose con su propia sangre fuera uno de los Aces, y menos aún Nerion...

¿Qué debería hacer? ¿ayudarle?. Al parecer sus encuentros con el Ace de Trébol siempre iban a estar marcados por ese dilema. La última vez que le vio trató de ayudarle y terminó gimiendo en el suelo, con el demonio encima. No iba a negar que lo disfrutó, y por mucho que le pesara no podía negarle a nadie su ayuda, y menos cuando estaba tan malherido. Con un tremendo esfuerzo, no sólo por su aversión a la sangre, sino también por el peso del otro, cargó con él hasta llevarle a la habitación más cercana.

Con todo el cuidado del que fue capaz lo dejó sobre la cama y examinó las heridas. Sin duda se las había hecho una luz pura, una bastante difícil de ver en aquel lugar, por eso el cuerpo de Nerion tardaba tanto en regenerarse... Pero aquello quería decir... ¿que las heridas se las había hecho un ryujin?. Desde luego si todo aquello se lo había hecho un ryujin seguro que se lo tenía bien merecido...


Suspiró y posó sus manos sobre el pecho del demonio, procediendo a absorber toda la luz que todavía hería su cuerpo y facilitarle así la tarea de curarse. Una vez retiró toda la luz comenzó a curarle, al menos a cerrarle las heridas para que dejara de sangrar. Sin duda le dolería ya que su esencia era totalmente contraria a la de él, pero por lo menos se recuperaría antes.

"Nerion... ¡Nerion!" dijo inclinándose sobre él y retirándole el cabello manchado de sangre del rostro, intentando despertarle.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Nerion
Ace de Trebol.
Ace de Trebol.


Cantidad de envíos : 691
Fecha de inscripción : 12/05/2008

MensajeTema: Re: Un tremendo error [Priv.]   Sáb Ago 30, 2008 1:20 pm

Dolor...
Dolor......
Un dolor que atraviesa todo su cuerpo sin compasión, impidiendole moverse, que le hace quejarse en la inconsciencia, cuando su cuerpo es transportado y curado.
Y, entre todo aquel dolor, su nombre...
Nerion jadea levemente, quejándose mientras intenta abrir sus ojos. Siente un tacto cálido que aparta sus cabellos y una figura difusa se forma ante sus ojos entreabiertos.
Jugarretas del cerebro..., de su subconsciente, que en aquel momento, provoca que lo que el demonio ve, su mente lo perciba de forma diferente.
Frente a él, el Ace cree distinguir la esbelta figura de su antiguo amante y no puede evitar mostrar una tierna sonrisa...

_Eril.... - susurra sin apenas voz.

Y su mano intenta elevarse para tocar la suave piel de aquel demonio de pelo negro. Sin embargo, antes de tocar su rostro, cae de nuevo.

_¿Me... han... he..ri..do, verd.. dad? - logra decir lastimeramente.

No recuerda lo sucedido. Pero sin duda, la batalla fue dura, y la herida ha sido profunda, porque le duele terriblemente.
La visión de su amado parece borrarse por un instante, y, Nerion se aferra a ella con las pocas fuerzas que tiene. Su mano, sujeta las ropas de Mirthais.

_No..., - suplica dulcemente - Quédate... conmigo..., me... portaré... bien... Cumpliré tus deseos...

Y busca, como un ciego, la mano de su amado, sujetándola.
Sus ojos vuelven a cerrarse, a pesar de que no lo desea, pero aún puede sentir su calor.
Durante un instante, vuelve a perderse en un mundo de sombras, un mundo en el que su compañero sujeta su mano.

Cuando sus ojos vuelven a abrirse, la imagen de Mirthais se forma ante él.
El demonio, mira desconcertado a su alrededor. Su mirada ahora es más clara, las curas que el ángel ha llevado a cabo en su cuerpo comienzan a dar su fruto, pero aún le dañan, aún es demasiado pura su energia.

_¿Qué...? - pregunta asombrado.

No sabe que ha pasado, ni dónde está. Inquieto por mostrarse tan indefenso frente al titiritero, Nerion intenta levantarse, y el dolor recorre de nuevo su cuerpo, haciéndole desistir de su intento mientras cae jadeante de nuevo sobre la cama. En su mente, poco a poco, comienzan a aparecer las imagenes de lo sucedido aquel día y su mano acaricia aquel collar que ciñe su cuello, mientras sus ojos se pierden en el techo de la habitación.

_Mierda... - susurra girando su rostro para evitar que el ángel vea los sentimientos que se reflejan en ellos.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://www.reflejos-debiles.blogspot.com
Mirthais
Titiritero
Titiritero


Cantidad de envíos : 831
Fecha de inscripción : 10/05/2008

MensajeTema: Re: Un tremendo error [Priv.]   Sáb Ago 30, 2008 1:34 pm

Mirthais sonrió ligeramente al ver que recobraba la consciencia, pero frunció de nuevo el ceño al escuchar aquel nombre.

"¿Eril?." repitió, dándose cuenta de que Nerion no le reconocía. "Nerion yo no soy..." intentó decir, justo antes de que le preguntara si estaba herido.

El ángel asintió. Ver aquella sonrisa tierna en el rostro del demonio había sido bastante chocante e inesperadamente hermoso. El peliblanco no pudo evitar mirarle con tristeza, sobre todo cuando agarra sus ropas pensando que él era otro y le dice aquello.

"Nerion, yo no soy Eril. Soy Mirthais." explicó, cogiéndole la mano a pesar de todo y quedándose a su lado.

No sabía lo que le había pasado pero el tal Eril había debido ser bastante importante para Nerion, por como le sonreía, por el tono que utilizaba con él... Su idea de que los demonios eran incapaces de amar cada vez se sostenía menos... aunque no se entristecía por ello, sino todo lo contrario. Si hasta Nerion era capaz de sentir algo por alguien casi podía afirmar con total seguridad que los demonios amaban aunque no lo dejaran ver con facilidad.

Al ver que volvía de nuevo en sí le miró con atención, esperando que esta vez estuviera totalmente consciente. Cuando intentó levantarse protestó y presionó el hombro con la mano que tenía libre.

"¿Qué haces?. No intentes levantarte, haz el favor..." dijo con el ceño ligeramente fruncido.

Aunque tampoco hacía falta insistir mucho, aunque lo intentara no podría, pero seguro que empeoraba sus heridas si volvía a hacerlo.

"¿Qué te ha pasado?. Cuando te encontré estabas hecho un desastre... de hecho aún lo estás..." preguntó fijándose en el collar que llevaba Nerion al cuello y tirando levemente de él con los dedos, teniendo su otra mano aún sosteniendo la del demonio. "¿Y qué e esto?."
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Nerion
Ace de Trebol.
Ace de Trebol.


Cantidad de envíos : 691
Fecha de inscripción : 12/05/2008

MensajeTema: Re: Un tremendo error [Priv.]   Sáb Ago 30, 2008 3:00 pm

El demonio permanece mirando el vacío con ojos inexpresivos. ¿Qué sucede que siempre acaba encontrandose con aquel titiritero en sus momentos bajos?

_Gemini.... - musita simplemente.

Tampoco quiere que el ángel piense que cualquiera puede dañarle de aquella forma. No, sólo un ser es capaz de provocar heridas tan profundas en su cuerpo. Sólo su señor puede romper su cuerpo y su orgullo tan fácilmente.

_Esto..., es mi castigo... -responde jugando con él entre sus dedos.

Aún no sabe lo que puede hacer, pero, algo le dice que si su señor Gemini se lo colocó, es como castigo. Puede sentir la magia que contiene, inquieta, esperando su momento para actuar. Pero, resulta indescifrable para él, como todo lo que rodea al señor de la mansión.
Nerion suspira incómodo. Su lealtad, todavía le ata firmemente a su dueño, aún le siente como su amo, aunque puede que el hilandero ya no le considere un perro fiel..

_Mi señor, ha sido demasiado compasivo dejándome con vida.. - dice retirando su mano de encima de la del ángel.

Acaba de darse cuenta de que la tenía "extrañamente" sujeta y su ceño se frunce.
Sí..., su señor había sido demasiado indulgente con él..., o demasiado cruel... Para el demonio, el hecho de morir en sus manos no era tan grave como el vivir sabiendo que puede haber perdido su confianza para siempre.
Sus ojos se giran hacia Mirthais, mirándole con el ceño fruncido. Espera su desprecio, su burla. Pocas veces, un titiritero puede recrearse torturando a un Ace. Si Mirthais anhela su puesto, aquel es el momento ideal para arrebatarselo, junto con su vida. Y, sin embargo, no lo ha hecho...

_¿Por qué me ayudas? - le pregunta con desconfianza - Soy un demonio, un Ace..., un torturador de ángeles y marionetas... Si tuviera algo más de fuerza, es probable que degustara tu sangre y poseyera tu cuerpo. ¿Qué esperas conseguir de mí?
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://www.reflejos-debiles.blogspot.com
Mirthais
Titiritero
Titiritero


Cantidad de envíos : 831
Fecha de inscripción : 10/05/2008

MensajeTema: Re: Un tremendo error [Priv.]   Sáb Ago 30, 2008 6:18 pm

Mirthais suspiró, entendiendo con sólo oír aquel nombre lo que le había pasado al Ace. No podía, ni quería, imaginar para qué le había puesto Gemini aquel collar. Tal vez para dejarle bien claro que no era más que un perro, su perro. Pero la magia que contenía le hacía pensar que era más que un mero recuerdo del encuentro que habían tenido, seguro que lo utilizaría con algún otro fin.
Sin embargo no podía quitárselo, y tampoco se arriesgaría a hacerlo. En sus planes por pasar desapercibido a la mirada del Hilandero no entraba intentar arruinar uno de sus castigos.

Al escuchar las palabras de Nerion no pudo evitar mirarle con cierto enojo.

"No seas idiota... es él quien te ha traído aquí y no te deja salir. No le debes nada." replicó recuperando su mano del agarre del demonio.

No entendía como después de algo así todavía pudiera serle leal... de hecho no entendía como podía haber empezado a serle fiel a un ser como Gemini.
Supo lo que Nerion estaba esperando cuando le miró con el ceño fruncido. Podía haberle matado. Si Gemini le había hecho eso y le había dejado tirado como a un juguete roto era porque tal vez no le importaba demasiado si otro terminaba con él y reclamaba su puesto. Pero el hecho de que le hubiera encontrado él y no otro cambiaba bastante las cosas. Al escuchar sus palabras sonrió con amargura.

"No dudo que sea cierto. Sé que torturas y violas a todo lo que se te cruce en el camino..." dijo observando como el cuerpo de Nerion se regeneraba él mismo, poco a poco. "... lo cual me lleva a pensar en lo que debes de haber hecho para que el Hilandero te haya castigado de esta forma. Como Ace no creo que tenga ninguna queja de ti, haces bastante bien tu trabajo." añadió con un poco de desprecio, aprovechándose de la debilidad momentánea del Ace para usar un tono y unas palabras que en otra situación tal vez no utilizaría.

No podía evitar sentir un poco de rencor hacia el demonio, al igual que tampoco había podido evitar ayudarle. Pero la pregunta de qué quería de él le llamó la atención. ¿Qué podía querer de Nerion?. No había nada que pudiera prometerle no hacer y esperar que lo cumpliera una vez se recuperara. Lo que pudiera querer de él debía conseguirlo antes de que sanara por completo... y pocas cosas se le ocurrían con un periodo tan corto de tiempo.

"Supongo que ya habrás adivinado que no me interesa para nada tu puesto... pero tal vez sí que haya algo que quiera de ti." dijo mirándole con interés.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Nerion
Ace de Trebol.
Ace de Trebol.


Cantidad de envíos : 691
Fecha de inscripción : 12/05/2008

MensajeTema: Re: Un tremendo error [Priv.]   Sáb Ago 30, 2008 7:39 pm

"No seas idiota... es él quien te ha traído aquí y no te deja salir. No le debes nada.", oyó que le decía. Nerion le miró con ¿odio? Si no hubiera estado herido, habría castigado la insolencia del titiritero al hablarle así.
Sus puños se apretaron con fuerza y su mirada se clavó en la de él.

_No lo entiendes... ¡Él, salvó mi vida! ¡Le pertenezco! - le dijo soportando su mirada.

Inmediatamente, giró su rostro de nuevo. Para ser sinceros, ni él mismo lo comprendía a veces... Había nacido predestinado a ser un dominador.
Miembro de una de las famílias más ancestras en el mundo demoníaco, su linaje era poderoso. Su padre, había sido uno de los más sádicos guerreros de la élite. Su madre, una súcubo orgullosa de su belleza, hábil e imperturbable.
Entonces..., ¿por qué Nerion obedecía tan ciegamente a Gemini? ¿Qué era lo que le llevaba a disfrutar de ser dominado por los que sentía superiores a él?
No lo entendía...

Sus ojos se perdieron de nuevo en sus pensamientos, relajando sus músculos mientras escuchaba las explicaciones de Mirthais. Su cuerpo, se estaba curando..., poco a poco, ayudado por la energía del ángel que había logrado asimilar cuando le curaba.
"Sé que torturas y violas a todo lo que se te cruce en el camino... lo cual me lleva a pensar en lo que debes de haber hecho para que el Hilandero te haya castigado de esta forma", aquella, era otra de las cosas que torturaba la mente del demonio. ¿Por qué...?
Había logrado deducir que el pequeño Kyu, aquel ser maravilloso que había conocido en el comedor, estaba relacionado de alguna forma con su señor, pero, ¿cómo? No era su juguete, no llevaba su marca... Y, aquel rostro del hilandero, aquel que se parecía tanto al pequeño zorrito, era desconocido para él...
Como Ace no creo que tenga ninguna queja de ti, haces bastante bien tu trabajo.", oyó decirle con desprecio. Nerion mordió sus labios. Se lo merecía..., sabía que aquel desprecio era lo mínimo que podía esperar del ángel en la situación en la que se encontraba, así que se resignó. Aquello debía formar parte del castigo de Gemini..., debería sufrir el desprecio de Mirthais, por eso había hecho que le encontrara. Tendría que soportar que su orgullo se viera pisoteado por un titiritero...

"Supongo que ya habrás adivinado que no me interesa para nada tu puesto...", le oyó decir, "pero tal vez sí que haya algo que quiera de ti."
Los ojos del Ace brillaron victoriosos por un instante, girando su rostro hacia él, enfrentado su mirada con una sonrisa malévola.

_¡Lo sabía...! - dijo, y su voz parecía cargada de veneno - ¡Todos buscamos algo! ¡Todos ponemos un precio a nuestra ayuda...!

Su sonrisa se transformó en una mueca de desprecio. El angel no era diferente a cualquier otro, no en vano había logrado sobrevivir en aquel lugar.

_¡Dime! ¿Qué deseas de mí?

Ahora hablaba su idioma... El demonio pagaría el precio por su ayuda y, algún día, puede que lograran girarse las tornas, siendo él el que impusiera el precio a pagar a Mirthais.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://www.reflejos-debiles.blogspot.com
Mirthais
Titiritero
Titiritero


Cantidad de envíos : 831
Fecha de inscripción : 10/05/2008

MensajeTema: Re: Un tremendo error [Priv.]   Sáb Ago 30, 2008 7:57 pm

El ángel frunció el ceño, sorprendido por aquella... ¿revelación?. Sabía que muchos de los que habían llegado a la mansión lo habían hecho al querer desaparecer de una situación de peligro. Pero sentía curiosidad por saber quién o qué habría podido estar a punto de matar a Nerion. Aunque él había llegado hacía mucho no dudaba de que fuera tan fuerte como lo era ahora.

"Eres tú quien no lo entiende... si no hubiera aparecido tal vez habrías muerto o algún otro titiritero te habría matado en tal de conseguir tu puesto." dijo negando con la cabeza. "Así que, visto desde tu forma de pensar, te he salvado la vida... ¿me perteneces?." inquirió, no para molestarle, sino para que viera lo absurda que era su forma de pensar.

Cuando él salvaba una vida lo hacía sin esperar nada a cambio. Ver esa persona todavía con vida, disfrutando, sufriendo o haciendo cualquier otra cosa, era suficiente satisfacción para él. Estaba claro que Gemini no era ni mucho menos como él, pero tampoco le había salvado la vida, simplemente se había aprovechado de un momento de debilidad para aumentar su número de juguetes... no era merecedor de que nadie le obedeciera.
Sintió como Nerion apretaba sus puños, y como después se relajaba, mordiéndose el labio ante su desprecio. Realmente se alegró de que no pudiera levantarse por el momento y tomar represalias, haciéndole tragar sus palabras. Aunque sin duda lo haría... debía ir con cuidado y procurar escapar antes de que Nerion se recuperara del todo.

Al escuchar sus palabras no pudo evitar reír divertido. Apoyó sus manos a los lados de la cabeza del demonio y le sonrió, ladeando su rostro.

"No, te equivocas. Te he ayudado porque he querido, no esperaba nada a cambio, pero has sido tú quien me lo ha ofrecido." explicó alzando las cejas y mirándole con curiosidad. "No soy como tú, ni como cualquiera que ponga precio a mi ayuda. Si fuera así prácticamente todos en esta mansión me deberían algún favor." añadió con una sonrisa maliciosa. "Puede que ya no sea como al entrar aquí... pero este lugar todavía no ha conseguido corromperme del todo, así que no toleraré que pienses lo contrario." dijo frunciendo ligeramente el ceño, mirándole con severidad.

Suspiró, tratando de pensar en cómo formular su pregunta...

"Lo que quiero... lo que quiero es saber si alguna vez has amado a alguien." dijo fijando su mirada en la de Nerion, atento a cualquier reacción que pudiera tener. "Antes, cuando estabas medio inconsciente, pensabas que era otra persona y... nunca te había visto sonreír de la manera en la que lo has hecho... nunca te había visto suplicar tan desesperado por la compañía de alguien." añadió con el ceño levemente fruncido.

Tenía la esperanza de poder disipar sus dudas definitivamente sobre si los demonios eran o no capaces de amar... y cómo lo hacían.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Nerion
Ace de Trebol.
Ace de Trebol.


Cantidad de envíos : 691
Fecha de inscripción : 12/05/2008

MensajeTema: Re: Un tremendo error [Priv.]   Dom Ago 31, 2008 2:58 pm

"Lo que quiero... lo que quiero es saber si alguna vez has amado a alguien." Aquella primera frase le hizo mirarle sorprendido. Las siguientes, le hicieron empalidecer de terror poco a poco.
Su rostro pasó del más pálido color al rojo más subido, a la vez que la furia se apoderaba de él.

_¡Mientes! – gritó con fuerza, apretando sus dientes y clavando su mirada en él. - ¡Es mentira!

Era imposible que se hubiera revelado tan fácilmente, era imposible que hubiera descubierto su existencia al ángel.
Reunió las pocas fuerzas que tenía e intentó incorporarse. Estaba furioso, necesitaba destrozar algo, golpear a aquel titiritero, torturarle hasta hacerle olvidar lo que había oído. Sin embargo, no podía ignorar el hecho de que Mirthais le había salvado, y que él, indirectamente, se había comprometido a pagar aquella ayuda. Y, el precio de aquella ayuda, era mostrarle su herida más sangrante...

Sus entrañas, parecieron acusar al fín la tensión y los movimientos inadecuados, porque, su interior, pareció quebrarse de repente.
El demonio escondió su rostro a Mirthais, aún recordaba su aversión a la sangre, así que procuró evitarle la visión de expulsarla de su cuerpo por su boca. Cuando el estallido pasó, el Ace jadeó, incapaz apenas de sostenerse sobre sus brazos mientras sujetaba con fuerza las sábanas. Una lágrima cayó sobre una de sus manos, incapaz de sostenerla por más tiempo.

_Es imposible que yo haya hecho lo que dices... – dijo con voz cansada – Y..., no sé qué interés puedes tener tú en saber de mis amores... He tenido muchos y muy variados...

Se giró hacia él, mirándolo con una sonrisa malévola. Su rostro, sin embargo, reflejaba su turbación.

_Tú, mejor que nadie, debería saberlo... – contestó burlón.

Procuraba evitar el tema a toda costa. Si podía, no respondería aquella pregunta. Porque..., ¿quién le aseguraba que era cierto lo que el ryujin le aseguraba?
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://www.reflejos-debiles.blogspot.com
Mirthais
Titiritero
Titiritero


Cantidad de envíos : 831
Fecha de inscripción : 10/05/2008

MensajeTema: Re: Un tremendo error [Priv.]   Dom Ago 31, 2008 7:22 pm

Miró preocupado como el rostro de Nerion empalidecía cada vez más, y después se ponía rojo de ira de repente. Cuando el demonio comenzó a gritarle e intentar levantarse con intenciones nada buenas, Mirthais apoyó sus manos en los hombros del Ace, procurando que no se hiciera más daño todavía. Pero al parecer no funcionó, pudo sentir el dolor del demonio pasando a través de sus dedos, haciéndole poner una mueca de dolor.

Si hubiera sabido que se lo iba a tomar de aquella manera tal vez no le hubiera preguntado nada... pero quería saberlo, y ahora más que antes. Quería saber quién había sido la persona capaz de hacer llorar al Ace de Trébol.

"No seas animal... no vuelvas a intentar incorporarte antes de hora..." dijo con una mirada severa antes de colocar su mano izquierda sobre el vientre de Nerion para dejar que su poder volviera a ayudar al del demonio a cerrar las heridas. "Yo no miento Nerion... lo dijiste. Y apostaría lo que fuera a que la última vez que te vi llorando en la sala de estar también era por él." añadió enarcando una ceja, dispuesto a confirmar sus especulaciones a través de los gestos que diera el demonio como respuesta.

A pesar de lo que Nerion le dijo, no se dejó engañar por la sonrisa malévola que intentaba esconder el hecho de que le había pillado. Sabía que había dado con algo muy importante para Nerion y entendía que no fuera a confiar fácilmente en él, pero se había comprometido a darle cualquier cosa que quisiera y no estaba dispuesto a renunciar a ello.

"Tú no has tenido muchos amores... no me amabas cuando... cuando pasó eso." replicó recordando con algo de apuro como le había entregado al demonio algo que había estado guardando tanto tiempo. No se arrepentía, podía haber sido peor, pero no dejaba de resultarle vergonzoso hablar de ello. "No tengo ningún interés en saber quiénes han sido tus amores, me interesa saber 'ese' amor. Me interesa Eril y lo que sentías por él." explicó con una mirada decidida.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Nerion
Ace de Trebol.
Ace de Trebol.


Cantidad de envíos : 691
Fecha de inscripción : 12/05/2008

MensajeTema: Re: Un tremendo error [Priv.]   Lun Sep 01, 2008 2:32 pm

Eril...
Aquel nombre le llevaba mucho tiempo atrás, a otro mundo, su mundo, y hacía que su corazón doliera de nuevo. Entonces, era cierto lo que le había dicho Mirthais...

_Incluso ahora sigue torturándome..., desde tan lejos, después de tanto tiempo... – susurró para sí mismo con una sonrisa amarga– Siempre que pienso que he logrado olvidarlo...

Era irónico que siempre hubiese algo que le hiciese salir a flote en el peor momento.
Siempre que creía que había logrado olvidarlo, algo volvía a recordarselo. Siempre que creía que la herida estaba curada, volvía a abrirse de forma dolorosa... ¿Es que nunca lograría librarse de su recuerdo? Porque... ¿quería librarse de su recuerdo? ¿o había llegado a disfrutar de aquella tortura?
Sentandose en el lecho, dejó reposar su espalda sobre los cojines con esfuerzo.

_Tu ganas... – le dijo al ryujin – Cumpliré mi promesa. Aunque no lo parezca, soy una persona de honor...

De todas formas, no servía de nada negarlo. El ángel le había descubierto en dos ocasiones relacionadas con ello. Y, para colmo, en la última de ellas, él mismo se había descubierto.

_Su nombre completo era Eriltzeil. – comenzó a responder – Eril, era sólo una forma de llamarle... Era un demonio, como yo, mi igual en grado y experiencia. Provenía del este y coincidimos más de dos veces en reuniones tácticas. Sin embargo, no llegamos a cruzar más de dos palabras juntas. Una noche, nos reunieron para la presentación del primogénito de nuestro superior. Y la cosa se desmadró... – comentó con una sonrisa – como siempre...

Aquellas reuniones solían acabar siempre igual, bebida, comida y peleas. Todo sin control.

_A la mañana siguiente, sin saber muy bien cómo, nos despertamos juntos.

En silencio, miró a Mirthais a los ojos.

_¿Qué mas quieres que te explique? – le preguntó, aparentemente tranquilo- ¿Quieres saber cómo fueron nuestras noches a partir de aquella? ¿Quieres que te cuente las sensaciones que me invadían cada vez que le tenía en mis brazos, cada vez que veía su rostro en el clímax final? – sin darse cuenta, su mirada volvió a perderse en la pared que había frente a él, más allá de Mirthais – Su aroma..., su tacto..., la suavidad de su cabello...

Bajó la mirada durante unos instantes mientras intentaba apartar aquellos recuerdos de él, aquellos que aún a veces le asediaban en la soledad de su cuarto. Después, volvió a mirarle a los ojos.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://www.reflejos-debiles.blogspot.com
Mirthais
Titiritero
Titiritero


Cantidad de envíos : 831
Fecha de inscripción : 10/05/2008

MensajeTema: Re: Un tremendo error [Priv.]   Lun Sep 01, 2008 2:42 pm

Intrigado, le escuchó con atención, ayudándole a amontonar los cojines tras él para que le resultara más fácil sentarse. Su mirada se centró en la de Nerion, viendo a través de sus ojos todo lo que le contaba, lo que había sentido en cada momento y lo que sentía ahora al recordarlo. Sin embargo había un dolor para el que no encontraba explicación, si tanto le había amado por qué le resultaba tan doloroso recordarle. ¿Tal vez fuera porque Eril había quedado en el mundo del que Nerion venía?.

"Lamento haberte hecho recordarlo, aunque es hermoso oírte hablar de él." dijo, sonriendo ligeramente, mirando enternecido al demonio. "Pero no acabo de entender por qué te causa tanto dolor recordarle... y entiendo aún menos cómo puedes serle fiel a Gemini si fue él quien te separó de su lado..." añadió frunciendo levemente el ceño, ajeno al final que había tenido la historia del demonio con Eril.

En verdad Nerion se le antojaba otra persona con aquella mirada soñadora, como si hubiera dejado de ser un demonio durante aquel breve momento...
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Nerion
Ace de Trebol.
Ace de Trebol.


Cantidad de envíos : 691
Fecha de inscripción : 12/05/2008

MensajeTema: Re: Un tremendo error [Priv.]   Lun Sep 01, 2008 8:42 pm

_Porque, como una vez te dije, la felicidad es un sentimiento cruel, siempre conlleva sufrimiento, ya que te da una vana esperanza, falsa y dolorosa, que siempre tiene un final... Y, en mi caso, fué el peor de todos ellos...

Recordaba haber discutido con él sobre aquello en su primer encuentro. En aquella ocasión, había sido incapaz de convencer a Mirthais de su punto de vista. Ahora, al conocer su historia, quizás comprendiera a lo que se refería.

_Durante mucho tiempo, creí ser feliz. - continuó explicando - Seguramente, si hubieras visto nuestra felicidad, no habrías estado de acuerdo con ella, pero créeme..., fue lo más parecido al paraíso que sentí jamás...

Suponía que las batallas que habían compartido y la vida en general de un demonio no coincidía con los gustos de los ryujins. Porque..., ¿cómo hacerle comprender a un ángel que se puede encontrar la felicidad en compartir con alguien la tortura o violación de un enemigo? ¿Cómo explicarle el rubor que coloreaba sus mejillas cuando veía como Eril lamía sensualmente la sangre que manchaba su espada, mirándole con lujuria, mientras su adversario aún agonizaba a sus pies? Aquello, era imposible...

_Mi felicidad se truncó sin previo aviso... - recordó melancólico - Una noche, fuimos enviados en una misión de vigilancia. Yo, siempre procuraba que coincidiéramos, y, él, hacía lo mismo. Aquella noche, a medida que nos adentrábamos en la espesura del bosque, yo notaba presencia enemiga, cada vez más cercana.

Ya no recordaba contra quién luchaban en aquella ocasión, arcángeles, ángeles, magos blancos..., ¿qué más daba? Todos ellos se creían con derecho a decidir que los demonios no merecían vivir, que no tenían cabida en su mundo, que estaban mejor muertos, o humillados a seguir un estilo de vida, generalmente denigrante para ellos.
¡Estúpidos! Ellos estaban en aquel mundo desde hacía tanto tiempo como ellos. Aquel mundo, también poseía su esencia, era ridículo pensar en borrarla por completo...

_Se lo dije. Él, se empeñó en que averiguáramos qué sucedía antes de dar la voz de alarma. Me convenció de que era mejor así, que quizás pudiéramos solucionarlo solos y, de paso, obtener un poco de diversión extra...
Yo le creí...
¿Por qué no iba a hacerlo? Mi corazón le pertenecía...
Cuando avanzamos un poco más, cuatro enemigos parecieron surgir de las sombras. Di buena cuenta de tres de ellos, pero, cuando fui a ayudar a mi compañero, me encontré con su espada en mi cuello.
Ante la pregunta obvia y mi comprensible desconcierto, Eril me retó a que le atacara a él si no quería ser capturado - el silencio cayó durante un instante, pesado... - Mi primera reacción fue reírme con fuerza, pero, desgraciadamente, no bromeaba... - sus manos se retorcían inquietas. No era fácil explicar aquello - Cuando lo comprendí, dejé caer mi arma. No hubiera podido herirle, nunca...

_Aquella noche, fui hecho prisionero... No sé si has conocido alguna vez la amplia variedad de torturas que se pueden aplicar... - dijo con una ligera sonrisa - Yo, las probé todas. Y no una sola vez...
Mi capacidad de curación, puede ser, a veces, la peor de todas ellas. Cada vez que mi cuerpo era destrozado, humillado de las peores formas posibles, se volvía a renovar, dándoles la oportunidad de volverlo a romper de nuevo. Hasta ahí, todo fue normal. Mi orgullo, impedía que les entregara los datos que querían averiguar. Prefería morir antes que ceder ante ellos.

Recordaba aquel intenso dolor, día tras día, minuto a minuto, convirtiéndose al final en una droga para él, había aprendido a soportarlo, a disfrutarlo, incluso.

_Finalmente, decidieron que no les era útil... Él, fue el encargado de acabar con mi vida. –Casi podía verle entrar, caminando con decisión hacia él y con aquella sonrisa de puro hielo en su rostro. - Cuando le vi llegar, mi esperanza renació..., a pesar del tiempo que había pasado... Apenas recuerdo cuánto fue..., creo que..., - comentó pensativo - No..., no lo recuerdo..., llegué a perder la cuenta...

Intentó volver a centrarse en su relato.

_Su rostro..., aquella sonrisa fría, desprovista de cualquier sentimiento hacia mí, tan diferente...; sus palabras..., su desprecio..., aquello, fue lo que realmente acabó con mi vida..., lo que me hirió con más fuerza que todas las torturas –continuó sin dejar de mirar dentro de los ojos del ángel mientras, de los suyos, volvían a surgir las lágrimas al recordarlo. Después, los cerró con fuerza, apretando sus dientes con rabia – Le maldecí..., con toda mi rabia..., con odio...Y él, atravesó mi corazón con una daga conjurada con magia blanca, dándome muerte...

El Ace intentó recuperar algo su compostura.

_Soy experto en magia – le explicó al ángel – Y te puedo asegurar que ningún demonio sobrevive al conjuro de aquella daga... Me preguntabas porqué soy fiel a Gemini... Vuelvo a repetirte lo que te dije la primera vez, él, salvó mi vida, me dio una nueva oportunidad... Mi vida le pertenece.

No le había traído allí con vida. Cuando Nerion había vuelto en sí en el jardín de la mansión, en su corazón aún estaba la profunda herida dejada por aquella daga y la magia, aún permanecía latente en ella.

_No sé como hizo mi señor para anular el rechazo de mi cuerpo a aquel conjuro, pero, si no lo hubiera hecho, aquel día, mi amante, habría acabado con mi vida... Él, puedo afirmar, que me salvó de una muerte segura...

¿Era aquella la única razón por la que mostraba su lealtad hacia el hilandero? ¿La única razón que le obligaba a postrarse ante su presencia como el perro que era?
Como bien había dicho Mirthais, él, acababa de hacer algo parecido. Entonces, ¿por qué hacia el ryujin sólo sentía agradecimiento?
No lo sabía. El Ace, aún se negaba cualquier otra posibilidad, aún prefería ignorar el sentimiento que notó aquella noche que le había tomado.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://www.reflejos-debiles.blogspot.com
Mirthais
Titiritero
Titiritero


Cantidad de envíos : 831
Fecha de inscripción : 10/05/2008

MensajeTema: Re: Un tremendo error [Priv.]   Lun Sep 01, 2008 9:25 pm

Frunció el ceño al escuchar de nuevo aquellas palabras con las que no había estado de acuerdo la última vez que le vio, sin embargo no dijo nada al escuchar que el final que había tenido aquella felicidad había sido el peor de todos. No imaginaba qué le podría haber pasado. Haber sido separado de su amante podía haber provocado ese dolor, pero podía haber mantenido la esperanza de volver a verle... pero por alguna razón no creía que el final del que hablaba Nerion hubiera sido aquel.

Sonrió al imaginarse lo que era la auténtica felicidad, el verdadero paraíso, para un par de demonios. No por el hecho de imaginárselo, sino porque la forma en la que lo dijo, evidenciando lo diferentes que eran sus gustos, le hizo gracia. Aún así volvió a mantenerse en silencio, esperando la historia que el demonio iba a contarle.

Al principio la sonrisa se mantuvo en su rostro, imaginándolos haciendo apaños para que las misiones les coincidieran y tratando de ir juntos a todas partes como un par de enamorados. Pero conforme iba evolucionando el relato, aquella sonrisa se fue tensando. Su mirada buscaba la del demonio, nerviosa, temiendo lo que le hubiera llegado a pasar. Cuando Nerion llegó a la parte final, cuando había sido traicionado por Eril, su mirada era de pura tristeza e indignación.
Ahora comprendía por qué el demonio había insistido en que la felicidad era un sentimiento cruel. Ser traicionado por la persona que amas debía ser el peor sufrimiento al que una persona podía someterse. Su gesto se tornó de sufrimiento al escuchar las torturas a las que fue sometido, teniendo que soportar la regeneración de su cuerpo una y otra vez sin poder descansar de las torturas ni una sola vez.

Pensó que Eril no habría sido capaz de terminar con su vida, que al menos se negaría a ello aunque no intentara salvarle, pero cuando escuchó que no había sido así. Cuando se imaginó a la pareja de Nerion avanzar hacia el demonio tal y como éste le describía sintió como su propio corazón se encogía. También podía entender ahora por qué le era tan fiel al Hilandero...

Cuando Nerion terminó él ya tenía lágrimas en los ojos. No podía evitarlo, sentía el dolor ajeno y el sufrimiento de los demás en su propio cuerpo tal y como si fuera suyo... y la historia del demonio era tal vez la historia más triste que había escuchado nunca.
Sin saber qué decir o cómo expresar lo que sentía se limitó a inclinarse y abrazarle, con cuidado de no hacerle daño en las heridas.

"Lo siento..." musitó, sintiendo un nudo en la garganta y apretándose contra él tratando de utilizar su magia para calmarle.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Nerion
Ace de Trebol.
Ace de Trebol.


Cantidad de envíos : 691
Fecha de inscripción : 12/05/2008

MensajeTema: Re: Un tremendo error [Priv.]   Lun Sep 01, 2008 11:05 pm

Permaneció en silencio esperando la reacción del ryujin, su próxima pregunta, quizás. Sin pretenderlo, evitó su mirada. Sin embargo, al cabo de unos segundos de incómodo silencio, la buscó, intentando averiguar qué podía pasar por la mente de Mirthais.
La visión de sus lágrimas surcando su rostro y el dolor reflejado en él, le dejó sin palabras. Su abrazo, tan dulce como inesperado, hizo que su cuerpo se estremeciese ligeramente.
Con la mirada fija, Nerion se dejó abrazar y de nuevo algunas lágrimas volvieron a asomar a sus ojos. Había sido duro recordar todo aquello, decirlo en voz alta...

Poco a poco, una cálida sensación le envolvió.
Era extraño... Como la anterior vez que se habían encontrado, Nerion sintió como si su interior sanase ligeramente al contacto del ángel, calmándole, aliviándole durante aquellos breves instantes.

_No tienes por qué sentirlo - contestó él - Tú no tuviste nada que ver en todo aquello...

Su voz aún se notaba ligeramente alterada.

_Además, hace mucho tiempo de todo eso..., ya tendría que haberlo olvidado...

Se sentía bien... Era reconfortante sentir el abrazo de Mirthais. Allí, entre sus brazos, podía sentir su aroma, la suavidad de su cabello...
Incómodo por todo aquello, y, ¿por qué no decirlo?, bastante avergonzado, Nerion se removió en sus brazos, intentando secar los rastros de sus lágrimas de sus mejillas.

_¿Tienes alguna pregunta más? ¿O ya he pagado mi deuda? - le preguntó con voz débil.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://www.reflejos-debiles.blogspot.com
Mirthais
Titiritero
Titiritero


Cantidad de envíos : 831
Fecha de inscripción : 10/05/2008

MensajeTema: Re: Un tremendo error [Priv.]   Mar Sep 02, 2008 12:03 pm

Al ver que su calidez no dañaba al demonio la dejó salir con más libertad, ayudándole a aliviar el dolor que sentía.

"No debí haberte preguntado algo así... yo sólo quería saber si los demonios amabais de verdad o si no sabíais hacerlo realmente." dijo, separándose ligeramente de él. "Ahora no sólo me siento mal por haberte hecho recordar una cosa así sino también por haber dudado de vuestra capacidad de amar." añadió rehuyendo la mirada del demonio, enfadado consigo mismo.

La gran parte de esas ideas respecto a los demonios eran culpa de la educación que había tenido. Siempre le habían dicho que los demonios eran todo lo contrario a ellos. Que eran odiosos, crueles y sanguinarios, incapaces de sentir algo bueno por cualquier otro ser. Pero ahora veía que no era así. Sí que eran crueles y sanguinarios, pero, aunque fuera a su manera, sabían amar a otro.

Al escuchar su pregunta negó con la cabeza, terminando de sentarse de nuevo en la cama y quitándose las lágrimas del rostro con el dorso de la mano.

"Debería traer algo para quitarte los restos de sangre..." dijo reparando de nuevo en la costra de sangre seca que cubría algunas partes de su piel y su pelo, y haciendo amago de levantarse e ir al baño.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Nerion
Ace de Trebol.
Ace de Trebol.


Cantidad de envíos : 691
Fecha de inscripción : 12/05/2008

MensajeTema: Re: Un tremendo error [Priv.]   Miér Sep 03, 2008 2:43 pm

Escuchó las disculpas de Mirthais con una sonrisa irónica. Claro que sabían amar..., aunque la forma de hacerlo era muy diferente de la de los ángeles. Los seres de luz daban prioridad al romanticismo, a cosas que a Nerion le parecían inútiles y cursis. Porque, ¿para qué repetir continuamente "te quiero" a la persona que amas? ¿Es que no eran acaso más importantes los actos que las palabras? Y, desde luego, los demonios eran mucho más pasionales, más.... carnales... Exploraban el sexo y el conocimiento de su amante en todas las formas habidas y por haber. Sin tabúes...

Vió como el ryujin secaba sus lágrimas y comentaba la posibilidad de limpiarle. Estaría bien que le limpiara a fondo... Una sonrisa extraña afloró y, estrechando sus ojos, observó como Mirthais pretendía irse de su lado.
Su mano le detuvo...

El Ace había comenzado a recuperarse de sus heridas, pero aún se sentía cansado, muy cansado... Necesitaba recuperar energías rápido, y sabía cual era la mejor forma para hacerlo...
Con fuerza, sujetó la muñeca del ryujin, tirando de ella hacia él. El demonio reunió todas sus fuerzas, e intentando pillar desprevenido al ángel, le lanzó contra la cama, abalanzándose sobre él.
No le miró a los ojos, los evitó, centrándose en el cuerpo de Mirthais y en el hambre instintiva que surgía en él mientras bloqueaba sus movimientos con su cuerpo. Jadeando, entrerró su rostro en el cuello del ángel, probando su sabor, respirando su aroma. Su cuerpo se frotó al de él, completamente excitado, forzándole a saciar su ansiedad.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://www.reflejos-debiles.blogspot.com
Mirthais
Titiritero
Titiritero


Cantidad de envíos : 831
Fecha de inscripción : 10/05/2008

MensajeTema: Re: Un tremendo error [Priv.]   Miér Sep 03, 2008 7:32 pm

Giró el rostro de golpe al ver que le retenía y le miró confundido, frunciendo ligeramente el ceño sin saber qué quería. Al no esperar el estirón, no pudo hacer nada para no perder el equilibrio y terminar sobre el lecho, junto al demonio, que se apresuró a atraparle bajo su cuerpo.

"¡Nerion!. ¡¿Qué haces?!." exclamó, dándose cuenta de que había evitado mirarle directamente a los ojos, y se había lanzado sobre su cuello. "¡¡Para!!. ¡¡No puedo!!." dijo, tratando de quitárselo de encima, pero temiendo hacerle daño en las heridas, todavía sin cerrar.

Debía haberse esperado algo así. Al fin y al cabo Nerion se alimentaba de la energía liberada durante el sexo. Fue un idiota al no haberlo tenido en cuenta y confiar en que, por decencia, no le haría algo así después de haberle salvado la vida prácticamente. De haber sido en otra ocasión tal vez no le hubiera importado. Pero ahora que había encontrado a Sergei se negaba a tener cualquier rebolcón con alguien que no fuera él. Era consciente de que no podía decírselo al Ace de Trébol sino quería meter al dragón en problemas... así que si le preguntaba le daría alguna excusa.

"¡¡¡Ya está bien, maldito demonio en celo!!!" exclamó bastante cabreado, dándole un empujón más fuerte que los anteriores en la zona más magullada.

No iba a consentir que se saliera con la suya.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Nerion
Ace de Trebol.
Ace de Trebol.


Cantidad de envíos : 691
Fecha de inscripción : 12/05/2008

MensajeTema: Re: Un tremendo error [Priv.]   Jue Sep 04, 2008 1:30 pm

Le necesitaba... Y, para ser sinceros, le importaba muy poco si el ángel consentía o no. Era cierto que hacía poco que había salvado su vida, pero, en aquel momento, era el único ser que había cerca de él. Si era necesario, violaría a Mirthais, obtendría su energía aunque fuera a la fuerza.
Cuando su víctima estuvo bajo él, Nerion intentó sujetarle, intentando impedir sus movimientos. Mirthais se revolvía como si le fuese la vida en ello, golpeándole e insultándole. Nada de aquello le importaba, no estaba dispuesto a detenerse por tan poca cosa.

Fue entonces, cuando sintió como la mágia de su collar comenzaba a activarse. Al principio pareció algo insignificante, una ligera luz que parecía surgir de él, y el demonio no le dió importancia. Tenía cosas más importantes entre manos...
Sin embargo, sin previo aviso, la luz se intensificó de repente y Nerion gritó de dolor.
Luz pura. Como aquella con la que su señor le había dañado...
La luz penetró en su cuerpo, reabriendo sus heridas, introduciéndose en su interior, rompiéndole, impidiéndole incluso gritar.
El Ace liberó a Mirthais y cayó sobre la cama. Su cuerpo se agitaba violento mientras, con ojos desorbitados intentaba arrancar aquel collar sin conseguirlo.
La sangre volvió a cubrir su cuerpo. Estaba siendo dañado de nuevo, de una forma igual de cruel a la que había sufrido instantes antes.

Tras lo que al demonio le pareció una eternidad, la luz volvió a desaparecer, dejando el cuerpo de Nerion dañado.
El demonio sintió como sus lágrimas volvían a rodar por su rostro y una voz pareció resonar en su mente.

"El collar que reside en tu cuello solamente yo puedo quitarle. Tu castigo es simple, el collar provoca que un dolor inmenso recorra tu cuerpo cuando pretendas tomar a alguien.

No podras tocar a algun ser con pretenciones pesadas sin sufrir una consecuencia antes. Sólo si tus sentimientos son sinceros o si no tienes malas intenciones, solamente allí podrás tocarles."


Era la voz de su amo. Ahora comprendía su castigo... Un castigo cruel para alguien como él. Jadeante, intentó reponerse, con la mirada puesta en el techo de aquella habitación. De nada servirían las quejas, el enfado ni el reproche. Su señor, había decidido...
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://www.reflejos-debiles.blogspot.com
Mirthais
Titiritero
Titiritero


Cantidad de envíos : 831
Fecha de inscripción : 10/05/2008

MensajeTema: Re: Un tremendo error [Priv.]   Jue Sep 04, 2008 1:50 pm

Mirthais continuó gritando y debatiéndose hasta que una luz pura como hacía tiempo que no tocaba su piel, salió del collar que llevaba Nerion, inundando la habitación e hiriéndole.

A él, lejos de herirle, le hizo bastante bien. La sensación de volver a sentir aquella luz era estremecedoramente agradable... casi como volver a estar en casa... Sin embargo, ésta se apagó al momento, dejando a un malherido Nerion sobre la cama. Mirthais se sentó sobre el lecho y miró con el ceño fruncido al demonio. Estaba en un estado igual o más lamentable que cuando le había encontrado... pero ahora al menos podía intuir cuál era el castigo que le había impuesto Gemini y no pudo evitar sonreír.

"Te lo tienes merecido... debería irme y dejarte aquí desangrándote." dijo mirándole con severidad y reproche.

Pero por mucho que dijera sabía que no sería capaz de abandonar al demonio para que terminara muriendo allí. Sus energía eran cada vez menos y esta vez tendría que ayudarle mucho más a recuperarse y cerrar las heridas. Además, ahora que sabía que no podía tocarle tenía ventaja e imaginaba que el Ace no sería tan tono de caer en el mismo error dos veces.

Se colocó de rodillas a su lado y puso las manos sobre el cuerpo herido de Nerion, dejando que su energía saliera para curar las heridas. No se preocupó de si le hacía daño al curarle o no, esta vez no iba a ser tan bueno con él. Se sentía estúpido... se había arrepentido de hacerle sufrir preguntándole por Eril, había llorado al escuchar la historia, le había ayudado, se había mostrado amable con él, y así era como se lo pagaba.... intentando violarle...
Realmente estaba enfadado y eso se notaba en que ni siquiera medía su energía a la hora de curarle, dejaba que saliera toda de golpe, produciéndole más daño. Antes, para evitarle más sufrimiento del necesario, había hecho que saliera poco a poco, pero estaba furioso...

"Si estuviera Gemini aquí no dudaría en felicitarle por tener una mente tan retorcida a la hora de castigarte..." soltó, mirándole con enfado.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Nerion
Ace de Trebol.
Ace de Trebol.


Cantidad de envíos : 691
Fecha de inscripción : 12/05/2008

MensajeTema: Re: Un tremendo error [Priv.]   Vie Sep 05, 2008 1:05 pm

Apenas escuchó los reproches de Mirthais. Su mente, divagaba en los límites de la inconsciencia y la sangre fresca recordaba sus heridas, volviendo a cubrir su cuerpo. Sus ojos observaron a Mirthais, visiblemente enfadado, o eso le pareció... , ya que una niebla parecía cubrir sus ojos.
No podía moverse, se sentía pesado como el plomo, como si le hubieran clavado en aquella cama. Sólo podía permanecer allí, indefenso y jadeante.
Sintió las manos del ryujin posarse de nuevo sobre su adormecido cuerpo y de nuevo sintió dolor.

_Nnnn..... nnnngg... -gimió mientras sus puños se aferraban con la poca fuerza que le quedaba a las sábanas.

Le estaba curando..., podía notarlo, pero, la cura le producía un intenso dolor, como si estuvieran cosiendo sus heridas sin anestésia. El demonio apretó sus dientes y cerró sus ojos con fuerza. Antes no le había producido tanto dolor...

_Agghh....

La energía del ángel era intensa, demasiado pura para su destrozado cuerpo, y Mirthais la aplicaba sin cuidado alguno, casi como si disfrutara dañándole. El angelito tenía una parte ligeramente sádica, aunque se negara a verla. Débilmente, intentó sonreir ante aquel pensamiento.

_¿Por.... q... qué....? - preguntó mirandole a los ojos.

Era algo que siempre le intrigaba, aquella tendencia a ayudarle por parte del ángel. Él, le había dañado, había intentado dañarle después de que el ángel salvara su vida. Cualquier otro le habría dejado morir en aquella habitación.

_¿Por... q...qué... no me....ma...tas...?

¿Era una pregunta o una petición? En el fondo de su ser, Nerion dudaba que su vida sirviera para algo en aquel instante. Era un Ace herido, un perro inservible a su amo... y, en silencio, se preguntaba de qué demonios le servía continuar así.
Obviamente, era su mente dañada la que le hacía pensar así, era la sensación de sentirse débil y necesitado de ayuda la que le molestaba.
En el campo de batalla, sus compañeros le habrían rematado sin dudar al oir una petición como aquella. Era más honorable un soldado muerto que herido y sin honor. No había cumplido lo que su señor pedía de él, había vuelto a contrariarle al intentar violar a Mirthais.
Cerró sus ojos y giró su rostro para no ver los ojos del ryujin, y soportó aquella nueva tortura sin volver a emitir un sonido de su boca.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://www.reflejos-debiles.blogspot.com
Mirthais
Titiritero
Titiritero


Cantidad de envíos : 831
Fecha de inscripción : 10/05/2008

MensajeTema: Re: Un tremendo error [Priv.]   Vie Sep 05, 2008 1:22 pm

Le costaba hacerle daño. Al principio fue fácil, pero conforme escuchaba sus quejidos se le iba haciendo más y más pesado. Sin embargo, una parte de él se mostraba inflexible ante aquel dolor. Se lo merecía... merecía todo aquel dolor... Su especie era benevolente, pero no estúpida. Al fin y al cabo siempre habían tenido unas leyes estrictas y unos guardias defensores muy capaces de hacerlas cumplir y dispuestos a cualquier cosa en tal de defender a su pueblo de alguna amenaza. Así que no eran incapaces de hacer daño.

A pesar de todo no continuó mucho más con aquella tortura, y cuando Nerion le preguntó aquello tan solo suspiró.

"Porque nunca he matado a nadie, y porque no me has cabreado lo suficiente como para verme tentado a hacerlo..." contestó con una pequeña sonrisa, modulando su energía para que no hiriera al demonio al curarle.

El Ace estaba increíblemente débil... demasiado débil. Realmente había sido normal que hubiera querido abusar de él, pero al menos podía haber tenido la decencia de pedirle permiso o de preguntárselo...
Con la mano libre, tomó la barbilla del demonio y le hizo mirarle, inclinándose sobre él para juntar sus labios con los de él, intentando darle así algo de energía. Seguramente se arrepentiría después... pero temía que Nerion desfalleciese en aquella cama.

Al separarse le miró con atención, observando si tenía mejor color de cara.

"¿No podrías recuperarte igual con algo de comida en lugar de con sexo?." preguntó dispuesto a ir al comedor y traerle una gran bandeja repleta de comida.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Nerion
Ace de Trebol.
Ace de Trebol.


Cantidad de envíos : 691
Fecha de inscripción : 12/05/2008

MensajeTema: Re: Un tremendo error [Priv.]   Vie Sep 05, 2008 9:15 pm

El Ace sonrió al oir aquella respuesta y, en secreto, se preguntó qué haría falta para sacar al ángel de sus casillas lo suficiente como para matar.
Le sorprendió ligeramente descubrir que la curación ya no le dañaba. Realmente, Mirthais tenía una paciencia increíble... Pero, más aún, le sorprendió que cogiera su rostro y besara sus labios.
En silencio, Nerion cerró sus ojos y absorvió aquella pequeña cantidad de energía, aquel pequeño alimento que, incompensiblemente, el ryujin le ofrecía. Y lo hizo con avidez, devorándola como si hubiera encontrado un pedazo de hielo en un desierto.

Cuando sus labios se separaron, el demonio le miró sorprendido. "¿No podrías recuperarte igual con algo de comida en lugar de con sexo?", le oyó preguntar, y una ligera risa pareció ahogarse en su garganta.

_¿Me has... visto comer... alguna... vez, Mirthais? - preguntó el demonio con los ojos brillantes. - ¿Sabes acaso... de qué... me alimento?

Lo dudaba mucho. Parecía que el ángel tenía pocos conocimientos acerca de la raza de demonios de la que provenía Nerion.
Tragando un poco de saliva, el Ace intentó reponerse lo suficiente para contestar a aquellas preguntas.

_Soy... medio íncubo... y medio guerrero... Puedo tomar... cualquier alimento, pero..., mi cuerpo... sólo aprovecha...dos - le explicó -. La ener...gía procu...cida... durante el... acto...sexual.... o....... el alma.... de otros seres....

Sus ojos se clavaron en los de Mirthais observando su reacción.

_¿En serio... estarías dispuesto.... a traerme... una marioneta... y matarla para... que...yo... pudiera... devorar... su... alma....? ¿Que...rrias ver.... cómo... devoro su carne... cruda, cálida....y... sangrante? ¿Cómo... bebo su sangre... antes de que... haya perdido... esa pequeña... porción de alma... que po...see?

Volvió a reir bajito, irónico.

_Créeme... soy un... demonio muy... compasivo.... si las... violo.... -concluyó con una sonrisa maliciosa.

Siempre era mejor que se ofrecieran voluntariamente a él, de aquello no había duda, y, en su tierra, Nerion poseía varios amantes fijos que siempre le proporcionaban el alimento que necesitaba. Aunque, si se veía obligado, siempre podía recurrir a su otra fuente de alimento...
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://www.reflejos-debiles.blogspot.com
Mirthais
Titiritero
Titiritero


Cantidad de envíos : 831
Fecha de inscripción : 10/05/2008

MensajeTema: Re: Un tremendo error [Priv.]   Sáb Sep 06, 2008 2:21 pm

Pronto las heridas nuevamente abiertas de Nerion estuvieron curadas otra vez. Al haberle dado tal cantidad de energía de golpe la curación había sido más rápida, pero también más dolorosa. Así que cuando redujo el flujo ya quedaba bien poco que curar.
Podía sentir la sorpresa del demonio ante sus actos, pero también podía notar que ya estaba algo mejor, no obstante estaba muy lejos de estar totalmente bien.

Al escuchar la respuesta con la que le contestó, simplemente negó con la cabeza, mirándole intrigado. Al escuchar la otra opción de alimento que podía aprovechar su cuerpo se llevó una mano a la boca y le miró con asco. No porque se lo produjera, sino porque se había imaginado a Nerion haciendo todo lo que le estaba describiendo... comer la carne aún caliente, matar a la marioneta, beber su sangre, devorar su alma... Prefería el sexo mil veces antes a ver como el Ace mataba a una pobre criatura para arrebatarle el alma.

"Sabes que no sería capaz de hacer una cosa así..." dijo algo molesto al escuchar su pregunta.

En cierto modo sí que era compasivo. Pero imaginaba que tampoco podía ir matando a todo ser viviente de la mansión para alimentarse sin que Gemini tomara cartas en el asunto. Al fin y al cabo el Teatro no podía quedarse sin títeres ni titiriteros.

Mirthais suspiró y le miró con atención. Sabía que no tenía otra opción. No iba a ser capaz de traer a alguien para ser violado o devorado por el demonio...
El peliblanco se incorporó y estiró del demonio para intentar ponerlo en pie.

"Vamos, te daré un baño... así empapado de sangre no me resultas demasiado atractivo..." dijo medio en broma, cargándolo hasta el baño para abrir el agua y preparar un baño de agua caliente.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Nerion
Ace de Trebol.
Ace de Trebol.


Cantidad de envíos : 691
Fecha de inscripción : 12/05/2008

MensajeTema: Re: Un tremendo error [Priv.]   Dom Sep 07, 2008 1:52 am

El rostro de Mirthais al oir su respuesta lo dijo todo... Le asqueaba... El demonio sonrió. No le importaba demasiado la repulsión que el ángel tenía hacia él en aquel momento. Nerion, hubiera podido intentar explicarle el delicioso sabor que tenía un alma recién extraída, el placer que sentía cuando sus garras desgarraban la carne de sus victimas y extraía el sabroso bocado que era su corazón, su parte preferida después del alma misma, aún palpitante, calido y tierno. Pero, seguramente, el ryujin no lo habría comprendido, y no quería que se apartara de su lado en aquellos momentos para no oirlo.

El teatro no se hubiera quedado vacío porque Nerion se hubiera alimentado de sus ocupantes... Para eso, Gemini se encargaba de reponerlos bastante amenudo. Sin embargo, era cierto que el hilandero no parecía gustar demasiado de aquel comportamiento en él.
Desde un principio, Nerion había notado que sólo en escasas ocasiones le permitía hacerlo. En esas ocasiones, sus pasos solían recaer en la habitación roja, y, allí, solía encontrarse con algún ser atado para él, con su daga misteriosamente colocada a sus pies.
Aquella, era la señal que su señor le envíaba para que se alimentara como mejor le pareciera. Con el tiempo, Nerion había deducido que eran seres que habían decepcionado o provocado de más al hilandero, seres demasiado inferiores para merecer desaparecer en sus manos. Era como sacar la basura.
Entonces, Nerion, guardando su daga, sonreía, y extraía sus colmillos y sus garras para destrozar aquel cuerpo. ¿O para qué se creían que los tenía?

El Ace se dejó cargar hasta el baño, apoyando parte de su peso en el ryujin mientras intentaba caminar, o más bien, arrastar sus pesados pies. Al llegar, observó como el ángel llenaba aquella tina de agua caliente mientras, él, permanecía recostado contra una de las paredes del baño.
El agua, limpia y pura, se veía enormemente atrayente. Y, aunque al Ace, no le desagradaba la sensación de sangre sobre su cuerpo, aquel baño reconfortaría sus cansados músculos.

_Me temo que tendrás que ayudarme a despojarme de mis ropas... - le dijo Nerion, probando si el altruísmo del ángel llegaría hasta ese punto.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://www.reflejos-debiles.blogspot.com
Mirthais
Titiritero
Titiritero


Cantidad de envíos : 831
Fecha de inscripción : 10/05/2008

MensajeTema: Re: Un tremendo error [Priv.]   Dom Sep 07, 2008 6:34 pm

Se aseguró de que el agua de la bañera estuviera caliente, aunque no demasiado, y miró con reproche al demonio. No sabía si realmente necesitaba ayuda para quitarle la ropa o simplemente se estaba aprovechando de la situación.

"Vas a deberme un gran favor después de esto..." dijo ayudándole a sentarse en el borde de la tina para poder quitarle las botas. "Uno bien grande, en serio..." insistió, como si el protestar le ayudara a no pensar en Sergei.

Le quitó la parte superior de la ropa, sacando las mangas por los fuertes brazos del demonio, y entonces comenzó con sus pantalones, desabrochando el cierre, bajando la cremallera y tirando de ellos hacia abajo para terminar colándolos por sus pies.

"Creo que tú serás capaz de quitarte la ropa interior solito." comentó, ayudándole a meterse dentro de la bañera, cuidando de que no se escurriera.

Cuando Nerion estuvo dentro, Mirthais se encargó de mojar su cabello, echándole la cabeza ligeramente hacia atrás. La tina no era tan grande como la de los baños, y aunque bien podría haberse metido con él, prefería hacerlo cuando no hubiera ningún rastro de sangre en el agua.
Tratando de que el Ace no perdiera más energías, se ocupó de lavarle el pelo, librándole dela sangre seca que había quedado pegada a él y frotando con suavidad la piel con una esponja.

Realmente no quería nada a cambio de lo que iba a hacer, pero pensó que siempre era mejor tener a alguien debiéndole un favor, sobre todo si ese alguien era un Ace.
Cuando las costras de sangre estuvieron fuera de su cuerpo, hizo que el agua se colara por las tuberías y volvió a llenar la tina de agua caliente, comenzando entonces a quitarse su propia ropa.

"Me gustaría que esta vez no evitaras mis mimos... suelen gustarme bastante y en parte es lo que más me anima a... bueno, a hacer 'eso'." indicó fijando su mirada en la del demonio.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Contenido patrocinado




MensajeTema: Re: Un tremendo error [Priv.]   Hoy a las 3:44 pm

Volver arriba Ir abajo
 
Un tremendo error [Priv.]
Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 1 de 7.Ir a la página : 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7  Siguiente
 Temas similares
-
» Error FM 2011
» Error activacion Fifam12
» Error o acierto?
» Error en nominacion de jugadores para liga adelante del filial.
» Error Youtube

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
♦,,Theatre♦,, :: 1º Piso :: Habitaciones.-
Cambiar a: